Almeyda festeja sus 39 años y desde La Página Millonaria no queremos dejar de saludar a un tipo que lo apostó todo por amor a la camiseta. A nuestra camiseta. ¡Felicidades, Pelado!
Es cierto, su salida aún resulta demasiado reciente y todavía hay quienes que no olvidan lo paupérrimo que fue el nivel del equipo durante los últimos partidos de River bajo su conducción. Pero esa mera circunstancia no obnubila todo lo que hizo Matías Almeyda por La Banda.
No solo como jugador, cuando logró tres títulos locales y la inolvidable Copa Libertadores de 1996, sino también como técnico. Sí, también como técnico, porque fue uno de los pocos, o el único en realidad, que se animó a ocupar un puesto al que más que nunca se lo pudo sintetizar como una picadora de carne. Un puesto que, en la madrugada del 24 de junio de 2011, resultaba un verdadero infierno.
Pero además, porque como técnico logró contener y conducir a un plantel en medio de un calvario político-institucional como no vivió ningún otro club del fútbol argentino, y así también llegó a cumplir el objetivo de todo el Mundo River: el ascenso.
Está claro, en el medio hubo un equipo al que jamás pudo regularizar y cometió muchos errores. Algunos de ellos, imperdonables, como el destrato al Chori y Cavenaghi. Pero nada quita u opaca la sangre, el corazón y la pasión que puso Almeyda cada vez que le tocó representar al Millonario.
Por eso, y porque no son muchos los que lo apuestan todo por amor a la camiseta, no nos olvidamos de este león que besó La Banda en plena cancha de Boca. ¡Feliz cumpleaños, Pelado!



