Los jugadores concentrados para el partido del sábado en Rosario realizaron ayer un segundo entrenamiento en el Monumental. Allí, Almeyda diagramó trabajos tácticos y mantuvo la incertidumbre con respecto al equipo que parará en Rosario.
River no afloja. A horas de la final de Rosario, el equipo de Almeyda se movió en doble turno para aceitar detalles sobre cómo se parará el equipo en el Gigante de Arroyito. Por la mañana, en Ezeiza, Matías Almeyda sorprendió al realizar la práctica de fútbol habitual de cada semana con Daniel Villalva como volante por derecha y con Carlos Sánchez más retrasado, en una especie de lateral improvisado.
Y por la tarde, se realizó un segundo entrenamiento: los jugadores que se encontraban concentrados en el Monumental bajaron al campo de juego del Antonio Liberti y participaron de un partido informal con la Reserva de César Laraigneé.
Allí, el Pelado realizó diferentes trabajos tácticos con la intención de ajustar detalles y terminar de decidir qué equipo pondrá finalmente ante Central. ¿4-4-2 o 3-4-3? ¿El Keko y Ocampos o el Chori y el Maestrico? ¿Reaparecerá el tridente en el Gigante de Arroyito? Por ahora, todas incógnitas a revelar.



