Hay una frase de Piero que dice “Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó”. Habría que cambiar la palabra “pueblo” por “Falcao”. Es que el colombiano es uno de los top de este River aún verde y, a veces, no obtiene todo el reconocimiento que merecería. Falcao no es goleador rompe redes, como por ejemplo, Cavenaghi. Así y todo se las arregla bastante bien y siempre -o casi- se hace presente en el marcador. Y con un dato que no es menor: pocas veces termina de sellar una goleada, más bien siempre es quien la abre. Sí, el Tigre es goleador de primer gol. Basta con repasar su derrotero en el año.
En la primera jornada,el colombianomarcó el segundo ante Colón. El gol que hubiese definido el partido. ¿Cómo lo marcó? Por estar donde un9 de área debe estar. Poco después de llegar Fabbiani, aseguró: “Conmigo, Falcao va a ser goleador”. Si bien el Ogro no lo asistió mucho, sí lo hizo en la tercera fecha, ante Banfield, para que marcara el 2-0. También se anotóen Perú (donde además fue el mejor de la cancha) y alcanzó su pico máximo ante Arsenal, cuando empató con un buen cabezazo y luego se sumó a la mitad de la cancha por necesidad y de manera excelente, jugando su mejor partido del año.
El último aporte del Tigre fue ese penal ante los tucumanos, cuando el 9 de River tuvo lo que hay que tener para sacarle la pelota al propio “Muñeco” y hacerse cargo de la bola más caliente del partido. Si hasta Gallardo quedó sorprendido y le comentó a Barrado: “Mirá los huevos que tiene este pibe, el penal que me pide”. Y Ahí fue Falcao. Pateó seco, fuerte, abajo, inatajable. Y corrió, festejó y volvió a ser importante.
Radamel además cuenta con un plus: con Boca no se esconde. Ya le marcó goles y siempre, pero siempre molesta. Sino, pregunten en Boedo donde lo ven y se preocupan. Este es Falcao, el Tigre, el de goles importantes. El que está en su punto de maduración justo. El que cada día que pasa es más importante. El que a veces, también hay que decirlo, queda opacado por la idolatría de Gallardo y el boom Fabbiani. Eso sí, el aplausómetro del Monumental no miente y ahí el colombiano está entre los top y se lo ha ganado en buena ley, a fuerza de goles y de entrega por la camiseta.
Foto: Fotobaires.




