El Burrito reconoció que esperará hasta después de las elecciones para ver si puede regresar a River, esta vez como técnico de las categorías menores. Además, aseguró que nunca tuvo que “vender humo” para que el hincha lo quiera.
El sueño de todo hincha de River que lo vio jugar es tenerlo una vez más con la diez en la espalda y La Banda en el corazón. Ariel Arnaldo Ortega representa lo mejor del fútbol del Millonario, y él también se ilusiona con un regreso por más que sea desde fuera de la cancha.
“Este es un año de elecciones en River. Esperaré a que pasen y después veré si puedo estar en la Reserva o en alguna categoría de las Inferiores, me gustaría”, admitió el ídolo.
Hace algunos meses se mencionó la posibilidad de que, con la vuelta de Ramón Díaz al club, Daniel Passarella le ofreciera un cargo en las Divisiones Inferiores, pero el alejamiento del presidente con Ortega enterró aquella chance.
Por otra parte, a tres días de su merecido partido homenaje, el Burrito recordó sus años como jugador y aclaró que nunca debió ser demagogo para tener una buena relación con la gente. “Siempre me bancaron a muerte, no hizo falta vender humo para que la gente me quisiera”, agradeció, en declaraciones a Fox Sports.
Por último, se refirió a la complicada situación de ir a ver a River siendo un futbolista retirado: “Me dan ganas de meterme adentro a jugar. Nunca me sentí un ex, el alma de jugador de fútbol sigue, pero tengo asumido que no voy a jugar más profesionalmente”.



