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Mejor, un canje de dirigentes

En la previa del Superclásico, el socio de River sufrió otro canje insólito, un maltrato sin igual: miles de hinchas se pasaron toda la madrugada en vela con la única intención de asegurarse un lugar que en realidad les corresponde por estatuto.

En la previa del Superclásico, el socio de River sufrió otro canje insólito, un maltrato sin igual: miles de hinchas se pasaron toda la madrugada en vela con la única intención de asegurarse un lugar que en realidad les corresponde por estatuto. Fallas en el servicio, falta de comunicación y largas horas de espera signaron una noche para el olvido.

Anoche, el clásico papelón del canje de entradas comenzó con un inconveniente atípico, pero igual de perjudicial que todo ese historial de enredos que acumula Livepass. Minutos antes de que se abriera el proceso de reserva, el sitio quedó fuera de servicio y hasta la madrugada ningún socio pudo asegurarse su entrada.

Fueron horas de esperar y desesperar, producto de un nuevo problema que jamás fue reconocido ni comunicado. Entonces, los rumores y las especulaciones resultaron inevitables: a través de las redes sociales, periodistas, agrupaciones e hinchas dieron diferentes versiones de lo que estaba ocurriendo con el portal.

Que el sitio fue hackeado, que las entradas se agotaron, que la reventa, que se reprogramaría el canje, etcétera, etcétera y un sinfín de etcéteras que creció al ritmo de la incertidumbre y la desesperación de los hinchas. Cosa que se pudo haber evitado con un simple comunicado, una mera explicación de lo que pasaba en el momento en el que pasaba. Así, no solo se habría minimizado la angustia del socio, sino que además se hubiera dado una muestra de estar -al menos en ese detalle- a la altura de lo que River y un Superclásico significan.

Pero no, la gente tuvo que esperar en medio de la incertidumbre hasta que después de la medianoche se empezó a normalizar el sistema. ¿Cómo? Livepass modificó la URL de acceso al proceso de reserva: pasó de riverplate.livepass.com.ar, la ruta comunicada formalmente el viernes pasado, a riverboca.livepass.com.ar. Aunque tampoco se ocuparon de comunicar ese cambio. Ni siquiera el sitio oficial pudo advertir de ello al socio.

En cambio, en livepass.com.ar sí se modificó la URL y los usuarios que intentaron acceder por esa vía se encontraron con la grata sorpresa: ¡ya se podía reservar! Claro que el grueso de los hinchas se enteró mucho tiempo después y exclusivamente gracias al “boca a boca”. Por lo que recién a la 1.30 de la madrugada, tres horas y media después, los socios empezaron a realizar el canje con mediana normalidad.

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Es que aún a esa hora había miles y miles de hinchas conectados intentando acceder al sitio. Con lo que la saturación del portal prolongó la espera todavía más. A tal punto que, pasadas las 3.30 del miércoles, Twitter y Facebook fueron un ir y venir constante de usuarios y contraseñas en busca de un socio solidario que hiciera el canje por otros.

Solidaridad, compromiso, pasión… cualidades que representa el hincha de River en cada canje o venta de entradas. Otros, semana a semana, solo intentan escudar la incapacidad dirigencial en una aparente exigencia de los organismos gubernamentales, y eluden los derechos del socio establecidos en el estatuto del club. ¿Llegará el día en que los dirigentes trabajen en pos de aquello para lo que fueron electos? Difícil, pero llegará el día en el que el canje sea de dirigentes.

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