El Lobo admitió que quería irse de River por no tener continuidad, pero contó que una charla con Almeyda y la posterior llegada de Ramón fueron claves para que se quedara y se convirtiera en una de las figuras del Millonario en el campeonato.
Cristian Ledesma volvió a River hace ya casi dos años, pero durante los primeros 18 meses no pudo afianzarse. El mediocampista admitió que la superpoblación de volantes centrales y su edad -34 años- lo hicieron dudar sobre su futuro en el Millonario.
“Quería cambiar de aire. Pensar que quería irme. Es lo más normal, en un año y medio había jugado muy poco en River. Lo asumía, son las reglas del fútbol, pero todo cambió”, comentó el Lobo.
Ledesma contó por qué se quedó a pelearla en La Banda. “Tuvimos una charla con Almeyda y él me pidió que me quedara. Con Matías tenía una buena relación, es una buena persona que siempre me fue de frente, me quedé y no me arrepiento”, indicó.
Sin embargo, la “resurrección futbolística” del volante llegó de la mano de Ramón. “Me dio confianza de entrada, en los partidos de verano ya empecé a jugar y eso es muy importante para cualquier jugador. Más todavía a los 34 años”, explicó en declaraciones a Olé.
“Es un técnico muy importante porque siempre me tuvo confianza, pero esa confianza se la debí ratificar adentro de la cancha o en la semana, ganándome un lugar. Si él te da confianza y no rendís, te va a sacar y va a poner a otro. Y por supuesto que siempre le estaré agradecido”, agregó.
A la hora de analizar el presente del equipo, Ledesma lamentó la falta de regularidad de La Banda. “Hemos pasado de jugar un gran partido a otro no tan bueno, nos costó volver a ganar y esas cosas juegan en contra”, afirmó.
“Lo fundamental es que tenemos un gran grupo desde la B Nacional. Después, hay grandes jugadores, algunos jóvenes con mucho futuro, otros con experiencia que han logrado cosas importantes, saben lo que es ganar y les trasmiten a los chicos lo que significa salir campeón en River. De esa mezcla siempre salen cosas buenas”, cerró.



