(Bahía Blanca – Enviado especial) El técnico de River fue a Bahía Blanca a no perder y terminó comprometiendo aún más la situación del equipo. Es que ahora, el club de Núñez no depende de sí mismo para salvarse de la Promoción. Sí, Negro, a La Banda ya no le alcanza con sumar…
Asumió la conducción técnica de River siendo consciente de las limitaciones del plantel, por eso, desde un primer momento les inculcó a los jugadores que lo importante radicaba en sumar. Se podía jugar bien, mal o a medias, pero nunca dejar de sumar. Y bajo esa premisa, logró que el equipo desahuciado que dejó Cappa llegara a convertirse en un eventual candidato a este campeonato.
Por más que ahora aparezcan aquellos que perjuran que jamás se ilusionaron con esa posibilidad, la realidad fue que cuando River encumbró punto por punto hasta llegar a la cima del Clausura, nadie se animó a desestimarlo como candidato. Ni siquiera JJ, que al principio advertía que River no debía perder el foco de su lucha y luego terminó diciendo que tenían equipo para pelear arriba.
Y no vale juzgarlo por ello, acaso cómo no entusiasmarse con empezar a ver el sol después de tantos años de tormenta. Encima, el equipo -a puro sacrificio y corazón- había logrado una primera mitad de torneo impensada. Sin embargo, a partir de la fecha diez, River empezó a caer. Perdió puntos con Gimnasia y Godoy Cruz, y frente a All Boys terminó por confirmar su debacle, esa que lo llevó a sumar sólo dos unidades de las últimas doce que estuvieron en juego, y que en definitiva lo terminó por sumergir en la Promoción.
Aunque lo más preocupantes es que, en la antesala de un partido decisivo para el futuro del club y en la recta final de la temporada, JJ no se haya dado cuenta de que era hora de cambiar el discurso. Que en Bahía Blanca no alcanzaba con sumar, no después de los resultados de Arsenal y Tigre. Pero no reaccionó, mantuvo su planteo mezquino y decidió aguantar como se pudiera la superioridad de Olimpo. Así lo demostró al no realizar ningún cambio, más allá del reemplazo obligado por Almeyda. Tuvo temor de alterar las fichas, arriesgar y perderlo.
Prefirió mantener la vista por encima del agua, antes que hacer cualquier cosa que pudiera terminar por sumergirlo. Pero se equivocó, porque con su planteo falopa, ese con el que le faltó el respeto a la historia, logró el paliativo de que River quedara ahí de zafar, pero ahora lo hará sin depender de sí mismo. Es que Olimpo fue su última chance de depender de sus propios resultados, pese a que es cierto que si River le gana a Colón el próximo domingo, saldrá de la zona de Promoción. Pero lo hará de manera temporal, porque si Tigre suma 7 de los 9 puntos que restan, Arsenal suma los 9 y Olimpo acumula 6, La Banda no tendrá forma de alcanzarlos.



