El Muñeco dio la vuelta en su primer torneo como director técnico. Junto a Nacional, ganó 7 de los últimos 8 partidos y dio un batacazo histórico para el fútbol charrúa. El plantel también lo integra Diego Placente.
Se fue de River sin poder disfrutar del club como hubiera querido. La asunción de Passarella de alguna manera le marcó la puerta de salida de su casa, en donde todavía hoy resuena con asombro su frase de adiós para el olvido: “Se terminó un ciclo”.
Cruzó el Río de la Plata para probar suerte en uno de los tantos equipos que ya lo habían sufrido como rival: Nacional de Montevideo. Allí jugó el último año de su carrera, que naufragó entre lesiones y se revitalizó con destellos de fútbol, goles y una idolatría impensada.
A tal punto, que una vez que se retiró, los dirigentes del Bolso le preopusieron que asumiera la conducción técnica del equipo en reemplazo de Juan Ramón Carrasco. Hoy, apenas un semestre después, el Muñeco se consagra campeón en su primer torneo como entrenador.
Y como si fuera poco, lo hizo en medio de una verdadera hazaña: a partir de la octava fecha, hasta donde tuvo un inicio con más incertidumbre que certeza, logró 22 de los últimos 24 puntos en juego. Algo inédito para el fútbol uruguayo. Felicitaciones, Muñe.
Mirá el gol y los festejos que enmarcaron la consagración del Muñeco:



