(Mar del Plata – Enviado especial) Más de 500 personas recibieron al equipo de Almeyda en La Feliz, donde esta noche el conjunto de Núñez realizará su primera presentación del 2012. En la ciudad balnearia se entusiasman con ver a los principales referentes del plantel en cancha.
Después de aquella pretemporada invernal con base en Chapadmalal, pero de trabajo casi obligado en el predio del Club Kimberley de Mar del Plata, era de esperarse que una multitud recibiera a River en su regreso a La Feliz.
Todavía estaba latente en la memoria de todos, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, la vorágine que generó La Banda apenas un mes después de haber sufrido la peor catástrofe de su historia. Esa vorágine que provocó que un técnico debutante como Matías Almeyda dirigiera un partido amistoso ante Unión de Mar del Plata a cancha llena.
Que pibes como Lucas Ocampos dieran sus primeros pasos junto al equipo profesional bajo un marco más acorde a una final que a un compromiso de ocasión. Y que generó que jugadores como Sánchez y Aguirre empezaran a palpar desde el primer minuto la pasión que desata River en cualquier parte del país y bajo cualquier circunstancia.
Por eso, lo de ayer a la tarde en la puerta del hotel Sheraton resultó completamente previsible. Sólo faltó David Trezeguet, como para que el delantero francés se empezara a encontrar con aquél color que lo motivó a huir de los Emiratos Arabes y que vino a buscar al club del que es hincha.
Una verdadera multitud se amontonó en el búnker de River desde varias horas antes de que arribara el plantel. Y para cuando el micro de Chevallier se asomó a lo lejos, poco después de las 19, la gente explotó: la bienvenida para el equipo de Almeyda fue inmejorable, tan pasional como para que La Banda sienta que ésta también es su casa.



