Pese a que públicamente jura que no dará un paso al costado, Almeyda dejaría River al finalizar el campeonato.
El empate ante Independiente, la forma en la que jugó el equipo en Avellaneda y las duras críticas que recibió del hincha lo terminaron doblegando. Parece haber comprendido que llegó el momento de priorizar a River por sobre los nombres y sus buenas intenciones.
Parece haber entendido que en sus sesenta partidos como técnico de River, el Millonario apenas encontró esporádicos pasajes de buen fútbol. En su primer semestre como entrenador o contra Newell’s, en el regreso a Primera, se pudo observar quizá lo mejor del River de Almeyda.
Pero la irregularidad que arrojaron esos 48 equipos que utilizó le significaron una escasez de puntos que dilapidaron mérito alguno en haber conseguido el ascenso. Y provocaron además que el crédito que le otorgaron su idolatría y última etapa como jugador se fuera reduciendo.
Las críticas de los hinchas fueron de menor a mayor fecha a fecha y, después del empate en Avellaneda, se terminaron generalizando. Así mismo lo manifestaron a través de una encuesta de La Página Millonaria: el 84 por ciento aseguró que era la hora de que el Pelado diera un paso al costado.
Así parece haberlo entendido también Almeyda, que -a pesar de sus declaraciones de la semana pasada- ahora estaría dispuesto a terminar su primera experiencia como entrenador de River después de la visita a San Martín de San Juan.



