Se fue Ahumada, a quien Passarella alguna vez profesó como el líder del mediocampo… Pero se queda Almeyda y apareció Cirigliano, que fue el mejor jugador de River ante Tigre y demostró por qué la Fiorentina quiso llevárselo tan temprano.
Casi un año atrás, River tuvo que salir a buscar con desesperación un volante central que pudiera suplir a Oscar Ahumada en caso de que éste se lesionara. Y en seguida nomás, todos los ojos se posaron sobre el león del mediocampo que, en el equipo millonario de veteranos, denotaba una plenitud física más bien propia de un profesional que de un jugador retirado: Matías Almeyda.
La historia es harto conocida. El Pelado llegó avisando que vendría a hacer todo lo posible y terminó ganándole el puesto a Ahumada, que entre lesiones y bajas siempre oportunas (cuando hubo que dar la cara en el Monumental, nunca apareció), se fue apartando del equipo. Entonces, a partir de ahí, la gran inquietud pasó a centrarse en qué hacer el día que Almeyda ya no estuviera.
En primer, segundo y tecer lugar, la respuesta fue unánime. “Almeyda no se va”, corearon a modo de advertencia los hinchas de River en la cancha de Racing. Incluso, más de 80 mil usuarios se adhirieron en Facebook para que el Pelado siguiera jugando. Y -por suerte, por el bien de River- el Pelado aceptó continuar. Acaso, quién mejor que él para plantarse en el mediocampo, ahí, donde sólo los capangas de verdad se plantan en las buenas y en las malas. Otros, alegan lesiones, exigencias contractuales y ofertas a punto de cerrarse con tal de escaparse.
Pero Ahumada al margen, bien al margen, ayer en Núñez volvió a asomar otro cinco que pinta para crack. O más bien para capanga. Se trata del pibe Adrián Cirigliano, que debutó frente a Atlético Tucumán y que anoche tuvo que reemplazar a Almeyda por suspensión. De punta a punta del partido, demostró condiciones de sobra para copar el mediocampo. Tiene quite, anticipación, velocidad y hasta va para adelante. De hecho, el gol de Funes Mori fue producto de un remate suyo desde afuera del área. ¿Que es muy temprano y no hay que presionarlo? No se preocupe, éste tiene garra de sobra para aguantarlo.
Imagen: Fotobaires.



