Llegó el día que nos despedimos del tipo que nos cuidó como nadie en los últimos tiempos. Ese que nos protegió de cualquier amenaza en todas las canchas del pais y del mundo. Ese que se puso el buzo como tantos otros arqueros una noche del 2018 y que hoy se va en el 2026 como una verdadera leyenda del arco millonario. Nos dice adiós Franco Armani y con él una parte grande de la historia de River.
Los archivos dirán que durante el 2016 y 2017 se atravesó por una crisis muy marcada en el puesto de arquero. Tras la salida de Marcelo Barovero, River padeció enormes dificultades en un rol determinante al que no le encontraba solución. Se apostó por un chico del club como Augusto Batalla, pero la responsabilidad de reemplazar a un grande como Trapito lo perjudicó y no pudo afianzarse en el equipo. Se intentó con el regreso de un viejo conocido como Germán Lux, pero la segunda parte no fue tan buena como había sido la primera y en apenas 6 meses perdió todo el crédito que tenía. La ausencia de un arquero confiable, le había generado a River derrotas muy difíciles de asimilar para lo que era un ciclo tan ganador como el de Marcelo Gallardo. Había que resolver ese problema. No se podia seguir con dudas en un puesto tan determinante. Era necesario terminar con las pruebas para ir a lo seguro. Fue el momento de traer a Franco Armani.
Lo eligió el Muñeco, lo aprobó Enzo Francescoli y lo compró Rodolfo D’Onofrio. Era una inversión economica importante la que hacía el Club para traer al ídolo de Nacional de Medellin y para muchos, también el mejor arquero de América de los ultimos años. Se puso todo el dinero que los colombianos pedían y Franco se tomó un avión rumbo Argentina para cumplir su sueño de pibe: jugar en River Plate. Para muchos era un desconocido. Apenas un par de partidos en Ferro y un gran año en Deportivo Merlo eran sus únicos antecedentes en el fútbol argentino. Ni siquiera habia disputado un partido en primera división ya que esos clubes disputaban las categorías del ascenso. Su explosión en Colombia y sus actuaciones en Libertadores fueron la carta de presentación para que los hinchas confíen en él desde su debut aquel 3 de febrero del 2018 contra Olímpo en el Estadio Monumental.

Armani, entre lágrimas, se despidió de River. (Foto: LPM / Diego Haliasz).
Y se empezó a escribir la historia…
La historia que se empezó a escribir desde ese dia fue sensaciónal. En apenas un par de semanas ya fue la gran figura de aquella final inolvidable contra Boca en Mendoza por la Supercopa Argentina. River ganó 2 a 0 y empezaba a transitar un año que sería maravilloso. El equipo crecía apoyado en un arquero que le resolvía todos los problemas. Especialmente en esa Libertadores en la que tuvo varias actuaciones memorables. Se lo vió muy seguro durante toda la fase de grupo. Importante en los octavos de Final ante Racing Club. Determinante en los 4tos contra Independiente, realizando ante Emanuel Gigliotti una de las atajadas top de su carrera. Fundamental contra Gremio neutralizando un mano a mano tremendo en Porto Alegre que hubiese significado la eliminación en semifinales. Heroico en la finales con Boca, recordando para siempre esa tapada dramática del ultimo minuto ante lo que era gol de Dario Benedetto.

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Arquero record
River ganó esa Libertadores histórica por varios motivos. Uno de ellos fue la actuación de su arquero. Fue tan brillante lo de Armani que a sólo 6 meses de estar en River participó del Mundial 2018 siendo integrante de la Selección Argentina. Lo que vino después de Madrid siguió siendo fantástico. Dueño de una racha de imbatibilidad por torneos de AFA. Estuvo 965 minutos consecutivos sin recibir goles, estableciendo una marca que es record absoluto. Es el arquero con más vallas invictas en la historia de River. Terminó su ciclo con 164 partidos sin recibir goles, una estadística insuperable en nuestro club. Enormes rendimientos en los partidos clásicos. Logró cerrar su etapa con un balance extraordinario, ganando muchos más de los que perdió ante los clubes grandes de nuestro país. Es el arquero más exitoso en la historia de River. Son 10 campeonatos conseguidos, superando la cosecha de títulos de cualquier otro arquero de la institución. Titular indiscutido durante 8 años. Sus 366 encuentros disputados lo ubican entre los futbolistas que mas veces vistieron el Manto Sagrado.

Gracias por todo, Pulpo.
Todo esto es estadística pura. Datos precisos y valiosos pero fríos en relación a la emoción que supo generar cada vez que salió a la cancha a defender nuestros colores. Todos tendremos en nuestras memorias distintas atajadas que recordaremos como acciones decisivas para la vida de River y la nuestra como hinchas. Es un arquero de época. De esos de los que se hablaran durante años. Nosotros y la generaciones que vengan. Armani es sinónimo de River. Fue el Superhéroe sin capa pero con guantes poderosos. Ganador de mil combates, quizas no pudo con ese tan bravo que es el paso del tiempo. Notó durante la última pretemporada que su rol en este presente deportivo no sería como pretendia y desde su grandeza decidió ponerle fín sin conflictos ni problemas. Su última gran tarea para este club fue formar con sus enseñanzas y consejos en los entrenamientos a quien será su sucesor y nuestro próximo guardián: Santiago Beltran.

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Le faltó despedirse dentro del campo de juego. No pudo. Lo hizo en una conferencia de prensa emotiva donde a través de sus palabras le dijo adiós a todos los hinchas. Se va por la puerta grande. Sabiendo que tiene un lugar destacado en la historia. Que puede sentarse en la mesa de Amadeo Carrizo y Ubaldo Fillol porque hay una silla que ya tiene su nombre. Desde este espacio simplemente decirte Gracias Franco. Por todo lo que nos diste. Por tantos campeonatos y alegrias. Por esa seguridad que sentimos al tenerte de nuestro lado. Por hacerle más pequeño el arco a cada uno de los delanteros rivales. Por ser nuestro salvador. Por haber atajado hasta al viento cada vez que te vestiste con esta camiseta.





