La pasión por River no entiende de límites ni fronteras. No importa si uno está a la vuelta del Monumental o a kilómetros de distancia, el sentimiento por el Millonario se expande a lo largo y ancho del planeta de las más diversas maneras.

ver también
Otamendi le dedicó un mensaje al hincha de River en la vuelta al Monumental: “Gracias por el apoyo”
Hay un grupo de personas que saben muy bien de que se trata esto. Son los integrantes de la filial de River en Nueva Zelanda, creada en 2011 bajo el padrinazgo de Fernando Cavenaghi y el Chori Domínguez. Su presidente, Mariano Castellón, habló en exclusiva con La Página Millonaria para revelar cómo se viven los partidos a más de 10 mil kilómetros de distancia, contar la historia de la filial y compartir coloridas anécdotas.
“Por lo general cuando River juega un domingo en Argentina nos cae lunes. Y es lunes a la mañana o al mediodía, que vos estás a pleno en el trabajo con reuniones y demás”, manifestó Mariano, quien contó la manera en la que se las arregla para seguir al Millonario.
“En mi caso particular, soy un contador que trabaja en un área de oficina donde me ponen reuniones y demás. Lo que trato de hacer es bloquear mi agenda para cuando juega River. No me pueden joder. A veces voy y me encierro en una oficina jugando un partido medio clave, por lo general me pongo demasiado nervioso y no puedo estar con gente alrededor. La prioridad es River y después viene todo lo demás”, agregó.
Claro que Mariano no está solo, sino que cuenta con la compañía de otros fanáticos de River que lo acompañan cuando los partidos caen en horarios más amigables. Más allá del escenario, se las rebuscan para mostrar su pasión por el Más Grande ante la mirada atónita de los neozelandeses, a los que también intentan unir a la cultura riverplatense.

Los integrantes de la filial de River se las arreglan para no perderse ningún partido más allá de la diferencia horaria. (Foto: filial River Nueva Zelanda)
“Nos juntamos en la casa de alguien o hemos hecho alguna reunión en un bar, por ejemplo cuando fue el Mundial de Clubes. Tratamos de armar un poco de lío alrededor de todo eso, está bueno. Salen lindas reuniones”, afirmó. Y añadió: “Tenemos mayoría de argentinos pero también hay algunos chicos sudamericanos de Colombia, de Chile y de otros países que son hinchas de River y viven en Nueva Zelanda”.
La historia de la filial y el motivo de su nombre
La filial de River en Nueva Zelanda nació a mediados del 2011 como respuesta a la adversidad deportiva que le tocó vivir al Millonario en aquel momento. Así como muchos hinchas reafirmaron su amor de distintas maneras, en el país oceánico lo hicieron fundando esta agrupación a la cual la bautizaron con el nombre de dos de los futbolistas que volvieron al club para dar una mano y quedar inmortalizados con ese gesto: Fernando Cavengahi y el Chori Domínguez.
“Un grupo de hinchas que estaban acá decidieron empezar a darle forma a la filial para decir: ‘Bueno, en este momento tan difícil vamos a seguirlo y alentarlo a la distancia’. Martín Jona, la persona que creó la filial y que ha creado otras filiales en el mundo, viajó a Argentina y se juntó con Cave y el Chori. Habló con ellos y la verdad que siempre la mejor predisposición de ambos que aceptaron apadrinar la filial”, relató.

La filial se fundó en 2011 bajo el padrinazgo de Cavenaghi y el Chori Domínguez. (Foto: filial River Nueva Zelanda)
Mariano se mostró muy agradecido para con ambos y destacó la forma en la que permanecen conectados con la filial. “Cave por ahí no está muy activo en las redes sociales, pero el Chori siempre está. Hemos viajado a Argentina, nos hemos encontrado con él, siempre la mejor predisposición, y nos mantenemos en contacto, mensajes, videos. Algunas veces nos han dejado algunos mensajes también para saludarnos por algún aniversario. La verdad que dos chicos, ni que hablar de lo futbolístico, porque no voy a hablar de lo futbolístico, pero en lo humano, 100% buena gente“, aseguró.
La colorida anécdota sobre la final de Madrid y el “feriado riverplatense” que decretaron en Nueva Zelanda
El 9 de diciembre del 2018 será recordado por todos como el día en que River ganó la final más importante de la historia al derrotar por 3-1 a Boca en el Santiago Bernabéu de Madrid para alzar su cuarta Copa Libertadores. La fecha quedará grabada para la eternidad, aunque para aquellos que la atestiguaron en Nueva Zelanda perdurará con un leve retoque, ya que se jugó el 10 de diciembre por la diferencia horaria de 15 horas. La alegría por la victoria provocó que los integrantes de la filial auto-proclamaran un “feriado riverplatense” en el cual se permitieron faltar a sus trabajos para festejar la conquista eterna.

Integrantes de la filial con el Muñeco Gallardo durante el Mundial de Clubes 2015 en Japón. (Foto: filial River Nueva Zelanda)
“La final de 2018 fue un momento clave para la filial. Hubo varios momentos, muchísimos partidos, pero el momento de la final fue algo extraordinario. Algunos nos juntamos en casa de alguien a verlo, otros por separado, respetando cábalas. Era todo muy estresante. Mucho nervio, pero después de eso fue una fiesta increíble: nos juntamos y salimos a festejar. Nos cayó el 10 de diciembre, a la mañana temprano, entonces directamente no fuimos a trabajar”, puntualizó. Y concluyó: “Decretamos feriado ese día, no hubo manera de ir a trabajar. Cuando River juega a la mañana temprano, te queda todo el día por delante. Estuvo buenísimo, lo hemos pasado muy bien”.

