Pocas personas conocieron tan bien a Daniel Passarella como Ángel David Comizzo. El ex arquero de River no solo fue compañero del Kaiser, con quien tuvo una muy buena relación en su faceta de futbolista, sino que también supo ser su dirigido entre 1990 y 1992, integrando los planteles campeones de la Primera División 1989/1990 y del Apertura 1991.
Sin embargo, con la llegada del ex defensor central como DT el buen vínculo que se había generado comenzó a sufrir un desgaste que llegó hasta su punto máximo a fines de 1992. Aquel año, Comizzo fue señalado por dos goles recibidos ante Talleres y Lanús en el Torneo Apertura, tras los cuales Passarella decidió borrarlo pensando en el último encuentro del año contra San Lorenzo en el Monumental recibiendo la reprobación del hincha, que en su mayoría se puso del lado del histórico guardameta.
“Con Daniel teníamos una relación espectacular como compañeros, nos llevábamos muy bien, compartíamos muchísimas cosas. Pero no sé qué pasó, algo pasó…”, recuerda Comizzo en diálogo exclusivo con La Página Millonaria. Luego, al hablar sobre su salida del equipo en el final del Apertura 1992, dijo: “Creo que la gente le hizo sentir al entrenador que River es más importante que cualquiera. River no nos pertenece a nosotros. River le pertenece a la gente. Entonces, creo que ahí el hombre se equivoca y lo pagó caro. A partir de ahí la relación del hincha de River con Daniel no fue la misma, por más que después haya sido presidente. Salió campeón en el 93 pero no fue igual”.

Comizzo, un símbolo del arco riverplatense. (Foto: LPM).
Su pelea con Passarella
Aquel segundo semestre de 1992 marcó el final de la segunda etapa de Comizzo en River tras su breve paso por Tigres de México entre mediados de 1990 y 1991. Según afirmó, fue el propio Passarella quien le comunicó que no seguiría en el plantel, desatando posteriormente una fuerte discusión entre ambos que rompió la relación hasta la actualidad.
“Estaba delante del cuerpo técnico, me cita al vestuario del entrenador. Me enojó, por supuesto me enojó. Tuve una reacción bastante áspera con él. Fue fea la discusión. Lloré mucho, lloré mucho, no tengo por qué negarlo, porque era como que me echaran de mi casa. Entonces lloré muchísimo, la pasé muy mal. Pero me supe reinventar (…) Él argumentó resultados deportivos y bueno, no coincidimos para nada, ¿no? Entonces yo le dije lo que yo pensaba en tonos más altos, nos fuimos los dos a tonos muy altos y hasta el día de hoy nunca más nos hablamos”, manifestó el santafesino.

El Flaco Comizzo habló de todo en una entrevista exclusiva con La Página Millonaria. (Foto: LPM).
El nacido en Reconquista, hoy de 63 años, se dio el gusto de volver a River para cerrar su carrera con el Millonario casi diez años después, más precisamente a mediados del 2001. No obstante, nunca más volvió a hablar con el Kaiser aunque hoy, con el paso del tiempo, reconoce que le gustaría tener una nueva charla.
“Hace muchísimos años que no lo veo. Muchísimos años. Eh, no sé, estamos los dos grandes y quizás por qué no algún día podemos tomar un café y me pueda… En un mano mano, en un mano mano solo, sin nadie, me dejaría mucho más tranquilo”, aseguró.
Su análisis de la presidencia de Passarella
Luego de su paso como entrenador entre 1990 y 1994 y de su segundo ciclo en el banco de suplentes de River entre 2006 y 2007, Passarella volvió al club en 2009 para luchar por la presidencia en las elecciones que se celebraron a fines de aquel año. En un muy ajustado y polémico final, con recuento mediante, el campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978 se impuso a Rodolfo D’onofrio e inició una gestión que quedó signada de manera negativa por el descenso a mediados del 2011.
En su análisis sobre la presidencia de Passarella, Comizzo afirmó que el nacido en Chacabuco “le hizo muy mal a River” y lo marcó como uno de los principales responsables del descenso. Además, lo calificó de “soberbio”.

Nicolás Distasio y Ángel Comizzo, mano a mano para La Página Millonaria. (Foto: LPM).
“(la presidencia de Passarella) no fue la ideal, el hincha de River se lo hizo saber. Cometió demasiados errores. Yo siempre digo y sostengo en mi vida que la soberbia es muy mala consejera. Daniel siempre fue un tipo muy soberbio. En un momento determinado tuvo mucho poder en este club y lo usó muy mal; no solamente él, otras personas”, lanzó. Y concluyó: “Yo no creo que le haya hecho bien a River. Él fue un gran jugador que como dirigente le ha hecho muy mal a River”.





