Tobías Andrada se transformó en el séptimo refuerzo de River, luego de que el pasado viernes firmara su contrato hasta el 31 de diciembre de 2030. El Más Grande adquirió el 60% del pase en seis millones de dólares y tiene la obligación de comprar un 20% más de la ficha en poco más de dos millones. El joven categoría 2007 es un desconocido para muchos hinchas, por eso lo analizamos tácticamente a fondo para entender qué puede darle a Eduardo Coudet en el mediocampo.
Perfil básico de Tobías Andrada
Antes de meternos de lleno en su juego, repasemos su perfil.
Tobías Luciano Andrada tiene 19 años, mide 1,79 metros, es argentino, juega como mediocampista y es diestro. Durante su formación y en Vélez se desempeñó principalmente como segundo volante, aunque también ocupó otras zonas del mediocampo según las necesidades del equipo.

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¿Qué tipo de futbolista es?
Tobías Andrada es un segundo volante al que le gusta estar profundo y ayudar en la salida del equipo. Es muy enérgico, cubre muchísimo terreno y constantemente intenta ofrecerse como línea de pase para darle oxígeno a sus compañeros.
Es un mediocampista que juega con bastante madurez para su edad. No necesita quedarse quieto para participar: todo lo contrario. Está continuamente moviéndose para aparecer libre y facilitar la circulación de la pelota. Esa movilidad, sumada a su capacidad para recorrer muchos metros, es una de las características que más definen su juego.
Sus movimientos
Lo que mejor hace es posicionarse en espacios libres para recibir. Es un volante que brinda muchísimo movimiento y siempre es una opción para sus compañeros.
Cuando el rival presiona o los espacios se reducen, suele encontrar el lugar correcto para recibir cómodo, orientar el cuerpo y hacer progresar la jugada. Tiene un muy buen primer toque, recibe bien de espaldas y mantiene bastante tranquilidad incluso bajo presión. Además, una vez que consigue jugar hacia adelante, muchas veces vuelve a moverse para ofrecer una pared o transformarse nuevamente en opción de pase.
¿Juega para adelante?
Si bien todavía sigue desarrollando este aspecto, algo que mejoró en los últimos meses es su capacidad para romper líneas con el pase.
No es algo que haga constantemente, pero sí podemos esperar que intente pases hacia adelante para activar al enganche o al delantero con más frecuencia que Vera o Arambarri, por ejemplo. Es un futbolista valiente con la pelota.

Tobías Andrada con pelota dominada en campo contrario.
Ahora bien, justamente por intentar arriesgar un poco más, también pierde algunas pelotas. Tiene condiciones para encontrar pases entre líneas, pero todavía debe mejorar la elección de esos envíos y la consistencia con la que los ejecuta.

Nuevamente, Andrada con pelota dominada en campo contrario y buscando pase entre líneas.
Aspectos a mejorar
Creo que todavía tiene margen de mejora en su rango de pase, porque no maneja todas las distancias y tampoco termina de regular siempre cuándo acelerar o cuándo bajar un cambio.
No parece ser el tipo de volante controlador que maneja los ritmos del equipo. Puede participar de la construcción desde atrás y prioriza conservar la posesión, pero necesita estar constantemente en movimiento para influir. No es ese mediocampista que domina un partido únicamente desde el pase.
¿Cómo se maneja cuando lo presionan?
Es bastante sólido porque es un mediocampista ágil, domina muy bien el giro orientado y se mueve constantemente para recibir en espacios.
No me parece muy dominante yendo al contacto, así que si su marca logra presionarlo desde una posición incómoda puede sufrir un poco. Justamente por eso intenta evitar ese tipo de situaciones apareciendo antes en el lugar correcto.


¿Cómo defiende?
Defensivamente es un jugador muy enérgico, que corre muchísimo y tiene un muy buen sentido del posicionamiento para recuperar pelotas, aunque presenta algunos problemas cuando debe ganar duelos.
No es un volante que domine físicamente ni que se destaque yendo al choque. Su aporte defensivo pasa mucho más por la inteligencia para ubicarse donde corresponde, cerrar líneas de pase, seguir corredores y anticiparse a las jugadas rivales que por imponerse desde lo físico.

Presión alta e intensidad
Esto último se nota perfectamente cuando su equipo presiona alto.
En esas situaciones, Andrada es mucho mejor cubriendo la profundidad y ocupando los espacios que dejan sus compañeros que saliendo agresivamente a perseguir al volante rival. Incluso, cuando intenta presionar reinicios de manera muy individual, no siempre consigue hacerlo de la mejor manera. Su fuerte está en la lectura de los espacios y no tanto en la agresividad para disputar duelos.

Andrada parado unos metros más adelante con el rival en posesión de la pelota.
Polifuncionalidad
Una zona de la cancha donde jugó bastante y puede funcionar como parche, aunque lejos está de mostrar su mejor versión, es como extremo o volante pegado a la raya.
Guillermo lo utilizó ahí en varias oportunidades, pero casi siempre terminaba centralizándose para participar más del juego. Naturalmente busca aparecer por dentro, cerca de la pelota y del mediocampo, porque ahí es donde realmente puede influir.

Andrada jugando como extremo pegado a la línea de cal.

Distinto rival misma situación: Andrada por derecha.
¿Cómo encaja en River?
No es el tipo de volante que necesitamos porque no es lo suficientemente dominante con su pase y tampoco tiene un gran uno contra uno. Sin embargo, sí es bueno progresando, moviendo al equipo e intentando pases de valor hacia adelante.
Eso es algo que hoy también nos falta, pero no quita que siga siendo un perfil muy parecido al de Moreno, Vera, Silva o Arambarri. Todos comparten varias características, pisan zonas similares de la cancha y, pese a sus diferencias, ninguno termina aportando un salto realmente importante desde lo creativo.
También está la posibilidad de ubicarlo por la banda derecha, como ya hizo Guillermo en varias oportunidades, pero me parecería un error. No creo que solucione realmente ninguno de los problemas que hoy tiene River.
Conclusión
Tobías Andrada es un volante muy enérgico, que cubre muchísimo terreno, se mueve constantemente para ofrecer líneas de pase, hace progresar al equipo y cada tanto intenta pases de valor hacia adelante.
Defensivamente destaca más por su inteligencia para posicionarse, anticipar y ocupar espacios que por imponerse físicamente. Todavía tiene margen de mejora con el pase y en la toma de decisiones cuando arriesga, pero también es cierto que se trata de un futbolista con bastante potencial.

Ahora bien, hoy no me parece alguien con un nivel creativo enorme ni tampoco el perfil de mediocampista que necesita River. Por eso creo que es un jugador que eleva más el piso que el techo del equipo.





