River no tuvo los argumentos necesarios para poder ganar el Superclásico, pero sumado a esa cuestión que se deberá resolver puertas adentro hubo una alevosa actuación de Nicolás Ramírez a favor de Boca. Las jugadas polémicas hablan por sí mismas, pero hubo una decisión tajante tanto del árbitro como del VAR para no expulsar a Leandro Paredes en un momento que pudo haber sido clave para el partido.

Los dirigidos por Leonardo Ponzio pasaron a jugar con diez hombres en el campo de juego a raíz de la tarjeta roja a Lucas Martínez Quarta, la cual no tiene demasiada discusión por haber derribado al rival en carrera hacia el arco, además de ser una prueba más de que el defensor no debe continuar en el Millonario. El duelo se hizo cuesta arriba y llegó la desventaja, pero el réferi estaba de su lado.

Sobre el cierre del primer tiempo, Marcos Acuña y el 5 de ellos tuvieron un pequeño confrontamiento en la mitad de la cancha, la cual no pasó a mayores. En ese momento, el juez finalizó la discusión mostrándole una amarilla a cada uno. Lo que llamó la atención y que no se vio de inmediato en la transmisión oficial, sino con otras cámaras, fue que el mediocampista atinó a insultar a Ramírez.

Ramírez no quiso echar a Paredes por un insulto

Paredes, alejándose del árbitro, le dijo “cagón” en la cara y, al haber tenido amarilla por lo sucedido anteriormente con el Huevo, era merecedor de una segunda tarjeta y, en consecuencia, la roja. Sin embargo, ni siquiera desde el VAR, manejado por Silvio Trucco, lo llamaron para que vea la situación. Allí, Gonzalo Montiel se da cuenta y se lo reclama, pero la orden era clara y Boca tenía que terminar el partido con once futbolistas en cancha.

Si bien era la prueba clara de que el volante central juega con un reglamento aparte en el fútbol argentino, ya que en fechas anteriores había sido centro de polémicas, como contra Independiente, se dio una segunda situación del mismo calibre. Estando amonestado, le pegó una patada sin pelota a Tomás Galván, pero lejos de mostrarle la amarilla nuevamente, Ramírez hizo caso omiso y siguió la tarea al pie de la letra para que continúe dentro del verde césped.

Montiel expuso a Ramírez por su trabajo en el Superclásico

“No fue normal lo que pasó”, reclamó. “Así es muy difícil, te da bronca e impotencia porque esas situaciones marcan el partido. Siento que hoy nos condicionó bastante (…) No sabemos si es de arriba o tema árbitro. Dijimos que había que estar atentos a cada detalles, hoy se vio claro. Mucha bronca por eso porque este grupo no se merece eso”, dijo Montiel sobre la actuación dictada de Ramírez.