River ha sido, con diferencia y sobradas muestras, uno de los clubes más perjudicados del fútbol argentino durante los últimos meses. En la semana, luego de las quejas y la lógica desconfianza, AFA designó una polémica terna arbitral para el Superclásico, con Nicolás Ramírez como árbitro principal y con Silvio Trucco como responsable del VAR.

La designación no pasó desapercibida en Núñez y no hizo más que aumentar el malestar. Por un lado, Ramírez había tenido numerosas polémicas contra el CARP, incluso en Superclásicos, mientras que Trucco, responsable del videoarbitraje este domingo, también presentaba antecedentes controversiales en contra del Millonario.

River reaccionó a la elección de la terna con un inusual posteo en las redes sociales, con el claro objetivo de exponer a los encargados de impartir justicia en el Superclásico. Aun así, Nicolás Ramírez no tuvo vergüenza alguna y, al igual que Silvio Trucco, tuvo una bochornosa actuación en La Bombonera, favoreciendo claramente al local.

Así fue el arbitraje de Nicolás Ramírez en el Superclásico

A los 18 segundos, el juez sancionó la primera falta del partido a favor de Boca. Los minutos posteriores transcurrieron con normalidad hasta justo antes de los 10 minutos. Tras recibir un llamado del VAR y ver el monitor, Ramírez le mostró la tarjeta roja a Martínez Quarta por cortar una ocasión manifiesta de gol por falta a Merentiel.

En los 45’ iniciales, el árbitro amonestó a Di Lollo y Herrera en primera instancia, y a Paredes cerca del final del primer tiempo por un cruce con Acuña, a quien también le mostró la tarjeta. Lo llamativo es que, tras ver la tarjeta, el capitán de Boca le dijo “cagón” a Ramírez, algo que tranquilamente pudo haber sido sancionado con otra amarilla.

Las polémicas llegaron en el segundo tiempo. Primero, en la jugada en la que Blanco vio la tarjeta por una fuerte infracción contra Andrada. Si bien Ramírez amonestó al lateral de Boca, desde el VAR pudieron haberlo llamado a revisar la jugada, sobre todo considerando que fue prácticamente igual a la patada de expulsión a Montiel.

Un cuarto de hora más tarde hubo una gran controversia. Leandro Paredes, ya amonestado, fue fuerte abajo contra Tomás Galván y le cometió una falta merecedora de tarjeta. Pero Nicolás hizo caso omiso al reclamo y cobró solamente falta, perdonándole la expulsión al mediocampista de Boca que, como ya se sabe, juega con un reglamento aparte.

Tan solo dos minutos más tarde, Ramírez no cobró un claro penal contra Otamendi y desde el VAR tampoco lo llamaron para revisar la jugada. El agarrón contra el capitán del Millonario fue evidente, aunque aun así Silvio Trucco decidió no citar al juez de campo para que observara la acción. Pero claro, en La Bombonera parece que River no puede tener penales.

Como si no fueran suficientes polémicas, Ramírez decidió volver a ser protagonista. Gonzalo Montiel bajó a Blanco y el árbitro no dudó en mostrarle la roja. Lo particular, aunque para nada sorprendente teniendo en cuenta cómo viene la mano, es que la falta de Cache fue prácticamente igual a la de la amarilla del propio Blanco.

No conforme aún, el juez perdonó otra expulsión para Boca: la de Alan Velasco, que simuló una falta estando amonestado y debió ver la tarjeta nuevamente. Sin embargo, Nicolás decidió no mostrarle la segunda amarilla al futbolista del Xeneize. Ramírez hizo la tarea y favoreció a Boca para que pudiera ganarle a River en un partido clave.