River tenía todo para imponerse con mucha superioridad ante Estudiantes de Río Cuarto y tener una buena noche en el Monumental. Pero si bien ganó, que era lo más importante, el equipo de Leonardo Ponzio no jugó bien y terminó sufriendo ante el peor equipo del torneo que, de hecho, terminó descendiendo con la derrota.

El Millonario tuvo tres semanas para preparar el compromiso de este sábado y en los últimos días el DT recuperó a todos los soldados que venían lesionados o con alguna molestia. El escenario estaba puesto para que el CARP tuviera una presentación convincente y, contemplando las diferencias entre uno y otro, goleara.

Pero la historia fue totalmente diferente. River no tardó en ponerse en ventaja gracias al gol tempranero de Marcos Acuña. Con la ventaja en el marcador, todo parecía indicar que el equipo de Ponzio podría imponerse futbolísticamente y marcar grandes diferencias ante un rival de menor jerarquía y de un año de pésimos resultados.

El Millonario tuvo la pelota, como era de esperar, e intentó muchas veces al arco, principalmente desde afuera del área. Sin embargo, tuvo poquísima efectividad y no pudo ampliar la ventaja. Pero el poco acierto al arco rival no es lo único preocupante, sino también lo es la dificultad que tuvo el equipo para generar juego.

Pese a tener la posesión, River no estuvo lúcido y tuvo complicaciones para asociarse. Dominó la pelota, sí, pero la circuló de lado a lado sin ocasionar chances claras de gol. No solo, eso, sino que en el segundo tiempo se diluyó y completó una muy mala actuación que derivó en que el Millonario terminara prácticamente pidiendo la hora.

Las estadísticas (73% de posesión y 28 remates al arco) mostrarán que el CARP fue muy superior a Estudiantes de Río Cuarto, pero la realidad es otra. Y la flojísima actuación de River se agrava teniendo en cuenta el contexto (21 días para preparar el partido) y el rival (último en la tabla y a un paso de descender a la Primera Nacional).

Para colmo, los cambios de Ponzio no ayudaron: sacó a Pereyra cuando era el mejor de la cancha y metió a Borré que tuvo prácticamente nulo aporte. Sobre el final, a falta de apenas segundos para el silbatazo final, mandó a la cancha a Facundo González y Juan Cruz Meza, que poco pudieron intervenir.

River ganó, pero la noticia, aunque no novedad, es que no tuvo una buena actuación. Al Millonario le quedan cinco partidos antes del cierre de la fase inicial del Torneo Clausura. En las próximas semanas, el equipo de Ponzio no solo definirá cómo cerrará el 2026, sino que también marcará qué deparará del club en 2027.