River no tuvo una buena noche y cortó su buena racha contra Huracán. Fue una noche accidentada para el equipo de Leonardo Ponzio, quien tomó algunas decisiones que perjudicaron al Millonario. El claro ejemplo está en los cambios. No solo en haber hecho solo tres de cinco posibles, sino también en cuanto a los nombres propios.

El técnico se vio obligado a hacer dos modificaciones antes del primer tiempo. Sobre el arranque, Thiago Almada sintió una molestia y tuvo que ser reemplazado. Pasada la media hora de juego en el Monumental, Tobías Andrada acusó un dolor en su pierna derecha y tuvo que abandonar el campo de juego.

En primer orden, Ponzio puso en cancha a Beltrán para que haga dupla con Driussi y desplazar a Correa unos metros más atrás. Ante la salida del ex Vélez, el técnico optó por Arambarri. Sin embargo, ambos ingresantes tuvieron una noche para el olvido y no contribuyeron en absoluto. Mientras tanto, dos pibes que venían respondiendo bien quedaron afuera.

Se trata de Lautaro Pereyra y Juan Cruz Meza. Por características de juego y posición, Pereyra era el reemplazante natural de Almada. Sin embargo, el DT se decantó por Lucas Beltrán. Y en el segundo tiempo, cuando el partido pedía la aparición de un creativo y un socio para Correa, el entrenador tampoco envió a la cancha al joven.

Cuando se lesionó Andrada, Ponzio optó por Mauro Arambarri, que desde su llegada ha aportado poco y nada, y no por Meza, que venía teniendo buenos ingresos desde el banco en los últimos partidos. De igual forma que Pereyra, cuando el partido pedía la aparición de Juan Cruz en el ST, el técnico mandó a la cancha solamente a Francisco Ortega.

La opinión de los hinchas

¿Por qué Ponzio hizo solo tres cambios?

“Hice tres cambios porque me pareció eso. Tuvimos dos cambios de urgencia y ahí es donde te cambia el panorama porque después tenés solo el entretiempo para no gastar una ventana. Los chicos estaban acostumbrados a jugar en la misma posición y siguió el mismo ritmo de fútbol”, aseguró el entrenador en conferencia de prensa.

Leo también tiene una cuota de responsabilidad en la derrota. Si bien es cierto que se vio obligado a sacar a dos de sus figuras de la cancha, no hizo una buena lectura y no supo responder ante la baja de los reemplazados. Ni Beltrán, ni Arambarri, ni Ortega estuvieron a la altura de un partido que pedía más de ellos, sobre todo de los primeros dos.