El partido ante Huracán no podría haber empezado de peor manera para River. En una de las primeras jugadas, Thiago Almada sintió una molestia y tuvo que salir reemplazado. Minutos más tarde, el Globo se puso en ventaja con un gol de tiro libre que tuvo a Santiago Beltrán y a Lucas Martínez Quarta como principales responsables.

A los 7’, la visita reanudó el juego con un lateral sobre la banda izquierda. César Ibáñez sacó en largo hacia la posición de Jordy Caicedo, que tuvo una disputa con el Chino por la pelota. En el forcejeo, el defensor del Millonario terminó llevándose un manotazo en la cara, pero Facundo Tello terminó sancionando una inexistente falta a favor de Huracán.

Oscar Cortés tiró un centro cerrado que cayó sobre el borde del área chica a la espera de algún desvío. Sin embargo, nadie tocó la pelota en el camino y terminó metiéndose en el segundo palo del arco de Beltrán, que pudo haber hecho algo más. Pero el arquero no es el único responsable, sino que Martínez Quarta también carga con una cuota de culpa.

El centro pasó la posición de Andrada, Acuña, Driussi y Montiel antes de caer al borde del área chica. Allí se encontraba MQ, que en lugar de rechazar de cabeza, o siquiera intentarlo, optó por agacharse para dejar pasar la pelota. Este movimiento del central tomó por sorpresa a Beltrán, que tuvo una tardía reacción y terminó volando en vano.

River y sus problemas con la pelota parada

Días atrás, tras la victoria ante Atlético Tucumán, Ponzio desdramatizó los goles de pelota parada que le hacen a River, afirmando que son producto de que los rivales “tienen un poderío en ese aspecto” y que “es el arma de ellos”. Este sábado, ante Huracán, el Millonario volvió a sufrir la que viene siendo una de sus grandes debilidades.

El Millonario presenta dificultades para defender centros frontales, cruzados y cualquiera de sus derivados. El principal problema de River está en la pelota aérea en general y en las complicaciones que tiene para defender su propia área cuando el rival consigue llevar la pelota hacia esa zona. El problema aparece cuando la pelota vuela por el área.

La mayoría de los goles que recibió River en jugadas aéreas en general parten de algo parecido: pérdida de duelo por mirar consistentemente la pelota, lo que lleva directamente a la pérdida de referencia del rival. Si bien no es el caso de este sábado, es una problemática que lleva un largo tiempo vigente y que sigue complicando partidos.