River goleó y futbolísticamente tuvo una muy buena presentación. Sin embargo, no todas fueron buenas noticias para el Millonario. En el segundo tiempo, a pocos minutos de haber ingresado al campo de juego, Fausto Vera tuvo que salir del partido producto de una lesión. Inmediatamente, las alarmas se encendieron pensando en Boca.
El mediocampista fue suplente en Córdoba e ingresó a los 68’ en lugar de Aníbal Moreno. Sin embargo, su participación en el partido duró poco más de 10 minutos. Poco tiempo después de ingresar a la cancha, Vera sintió un pinchazo en el isquiotibial derecho, no pudo seguir en cancha y tuvo que ser reemplazado.
Este lunes, Fausto se sometió a estudios y se confirmó su lesión: sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho y tendrá alrededor de tres semanas de recuperación. De esta forma, a falta de tan solo dos semanas para el Superclásico en La Bombonera, queda confirmado que Vera no podrá jugar contra Boca.
Con el parte médico y la lesión confirmada, Leonardo Ponzio sabe que perderá a un futbolista importante para las próximas fechas. Es que Fausto no solo no podrá estar presente ante el rival de toda la vida, sino que también se perderá el partido contra Racing de este fin de semana y podría llegar con lo justo a la última fecha con Aldosivi.
A su vez, no será el primer Superclásico que se pierde el volante. En el primer semestre, Vera tampoco pudo jugar contra Boca en el Monumental producto de un esguince del colateral medial grado dos. En aquel entonces, el ex Argentinos era titular indiscutido jugando en la posición que hoy tiene como dueño a Tobías Andrada.
Martínez Quarta se limpió pensando en Boca
El Chino llevaba varios partidos arrastrando cuatro tarjetas. En las primeras fechas del torneo, el central fue amonestado ante Rosario Central, Tigre, Vélez e Independiente Rivadavia. Y después de jugar cinco partidos jugando al límite de la suspensión, el defensor llegó a la quinta amarilla y se limpió pensando en el Superclásico.
Pero no fue amonestado por una infracción ni por una acción de juego. De hecho, terminó los 90 minutos del partido en Córdoba sin tarjeta. Tras el silbatazo final, fue intencionalmente a discutirle a Dóvalo para ser amonestado. Lucas saludó al juez, lo abrazó y le dijo algo a la pasada. El árbitro respondió a las palabras del central con la amarilla.
