Lucas Silva tuvo una flojísima actuación en el Superclásico y fue reemplazado en el entretiempo. El juvenil no estuvo a la altura del partido que esperó toda su vida, pero también fue víctima de un contexto desfavorable para River, y de una falencia del equipo que se arrastra hace mucho tiempo.
El Millonario no logra consolidar a un volante central hace años. El último que dio garantías fue Enzo Pérez, pero hay que remontarse a 2021. Las dos temporadas previas a su partida no fueron buenas, pero quienes llegaron para reemplazarlo no rindieron. Ni Matías Kranevitter ni Rodrigo Villagra ni Nicolás Fonseca. Volvió Enzo Pérez y su regreso tampoco fue la solución.
Este año River trajo dos de jerarquía en el puesto: Aníbal Moreno y Fausto Vera. El primero aún no se transformó en figura indiscutible, pero su rendimiento no ha sido malo. Sin embargo, hace meses que arrastra reiterados problemas físicos. El segundo, a préstamo hasta fin de año, jugó poco en su posición natural y cuando lo hizo tuvo altibajos en su nivel. Está desgarrado. Por esas dos lesiones, el 5 de River en la cancha de Boca fue Lucas Silva.
Un futbolista de 19 años que sumaba apenas 466 minutos en Primera, pero había mostrado cualidades muy interesantes. Por eso había fe y esperanza en que el Superclásico sea su partido. Pero a Silva se lo vio desconfiado, impreciso y desordenado. Perdió pelotas que un 5 no puede perder y erró pases que un 5 no debiera errar. Defensivamente no logró contener y no aportó orden, equlibrio y liderazgo.
Su rendimiento fue condicionado también -y potenciado en el mal sentido- por la expulsión de Martínez Quarta, ya que con un futbolista menos River no pudo tener la pelota y el juvenil no es un jugador de marca, sino de juego. De todos modos, sigue siendo un buen proyecto de Inferiores y esta mala actuación no puede cortar su formación y condenarlo. Silva se merece seguir jugando, aún si en su primera gran prueba no dio la talla.
Así fue el partido de Lucas Silva ante Boca
“Lucas Silva (2): consumido por el contexto del partido y la desventaja inicial. Regaló de forma infantil el córner que termina en el 1-0 de Boca y sufrió filtraciones por todos lados cada vez que el rival atacó por sus costados y su espalda. Pases débiles y exigidos casi siempre que intentó salir desde el fondo”, fue la síntesis de su actuación en los puntajes de LPM.
- Toques: 22
- Toques fallidos: 1
- Pases precisos: 12/15 (80%)
- Pases en campo rival (precisión): 7/8 (88%)
- Posesión perdida: 6
- Contribuciones defensivas: 2
- Entradas (ganadas): 2 (2)
- Intercepciones: 0
- Despejes: 0
- Recuperaciones: 1
- Duelos en el suelo (ganados): 4 (2)
- Duelos aéreos (ganados): 1 (1)
