Tres triunfos en tres fechas acumula River en el ciclo de Leonardo Ponzio. La victoria en Tucumán ante el Atlético de Julio Falcioni consolidó la mejora de un equipo que había tocado fondo con Eduardo Coudet y dio un giro de 180 grados desde la llegada del León a fines de agosto.
En su primera experiencia como entrenador -desde su retiro en 2021 hasta poco antes de ser elegido se desempeñaba en la secretaría técnica del Millonario- Ponzio realizó retoques quirúrgicos que se vieron tanto en lo táctico como en lo anímico. Aún queda camino para recorrer hasta el final de la temporada, pero el rumbo que tomó el ex mediocampista, quien con 17 títulos posee el récord de ser el jugador más ganador de la historia de River, es el correcto.
En cuanto a lo táctico, Ponzio realizó dos cambios con respecto al esquema de Coudet: desarmó el doble cinco para jugar con un solo mediocampista central, rol que ocupó Fausto Vera por la discopatía lumbar de Aníbal Moreno, y posicionó a Thiago Almada de enganche sin darle tantas obligaciones defensivas como lo hacía el Chacho. En resumen, se limitó a colocar a los futbolistas en donde deben jugar.
Lo anímico es quizás el problema más importante que parece haber solucionado Ponzio. El de Coudet era un equipo de mandíbula floja que se caía ante el primer golpe recibido y no podía torcer la adversidad. Ejemplos de lo anteriormente mencionado fueron los cinco partidos consecutivos que perdió en el segundo semestre, en los cuales le marcaron primero y nunca pudo remontar, y los empates contra Vélez e Independiente Santa Fe en el Monumental, en los que se llenó de dudas cuando iba en ventaja, terminó perdiendo dos puntos importantes en el primer caso y sufriendo la eliminación de Copa Sudamericana en el segundo.
El equipo del santafesino de 44 años, que aún no tuvo que jugar con la obligación de revertir un resultado, se muestra mucho más solido cuando recibe golpes. Porque esa es una de las cosas que aún no se han solucionado: a River le hicieron goles en los tres partidos del ciclo Ponzio. Sufrió dos contra Banfield, uno contra Independiente Rivadavia y otro contra Atlético Tucumán. No obstante, como en el encuentro que se jugó en el norte argentino, River saca un plus y termina resolviendo favorablemente partidos que antes se le escapaban de manera inexplicable.
¿Qué se le viene a River tras el gran arranque con Ponzio?
Luego de visitar a Atlético Tucumán, River volverá a jugar el sábado 19 de septiembre como local de Huracán a partir de las 19:00 horas por la décima fecha de la Zona B del Torneo Clausura. Se tratará del último encuentro antes del parate por fecha FIFA, por lo que una victoría sería fundamental para finalizar esta primera recta del ciclo Ponzio con puntaje perfecto y reacomodar las piezas para la parte final de la temporada con el doble objetivo en mente: clasificarse a los octavos de final del campeonato y asegurar la clasificación a la Libertadores, por la tabla anual, antes de los playoffs.
En la reanudación del campeonato visitará a Sarmiento, partido que originalmente estaba pactado para el domingo 4 de octubre a las 14:45 pero que en las últimas horas fue modificado para el miércoles 7 a las 19:30. Luego, todavía sin fechas definidas, recibirá a Estudiantes de Río Cuarto, visitará a Belgrano, será local de Racing, jugará el Superclásico en La Bombonera y cerrará la fase regular en el Monumental contra Aldosivi.
