Apenas 10 minutos iban del partido entre River y Rosario Central por las semifinales del Torneo Apertura 2026 cuando Franco Ibarra le pegó un patadón a Sebastián Driussi. Nicolás Ramírez ni siquiera cobró falta, y el delantero pidió el cambio y salió llorando desconsolado. Alarmas encendidas por una posible grave lesión.

El Gordo encaró y enganchó hacia adentro casi en la puerta del área grande, cuando el volante del Canalla fue a marcarle y en, la búsqueda de quitarle la pelota, se tiró a barrer. El futbolista lo enganchó con ambas piernas por arriba del gemelo, haciendo efecto palanca. Instantáneamente Driussi sintió el fuerte dolor y se tomó su rodilla.

Como el árbitro insólitamente no cobró falta, el partido siguió y el mismo Ibarra le pegó otro patadón a Matías Viña. Allí sí hubo foul y tarjeta amarilla para el mediocampista. Mientras tanto, Driussi ya sabía que el panorama era grave. Se quedó tendido, pidiendo atención médica y rompió en llanto.

Driussi, sin poder pisar: se fue en camilla.

Salió desconsolado, sin poder pisar y en camilla. Entró Joaquín Freitas en su lugar. Claro que es temprano para sacar conclusiones, pero la preocupación es por una posible rotura de ligamentos.