Mientras Sebastián Driussi y todo River festejaban el golazo del 1-0 ante Gimnasia, el que encendió las alarmas fue Marcos Acuña. Huevo, que minutos antes había elongado, se acercó al banco y al rato debió salir reemplazado por una molestia en su pierna derecha. Mucha preocupación por un futbolista clave y que ya llegaba al límite.

Acuña terminó el duelo ante San Lorenzo con una sobrecarga muscular. Los más de 100 minutos que jugó allí le pasaron factura, y el corto tiempo de recuperación le jugó una mala pasada. Después de que Gonzalo Montiel sea baja de último momento por una contractura en el isquiotibial, el lateral izquierdo salió a los 33 minutos.

En su lugar entró Matías Viña y el campeón del mundo fue rápidamente atendido por el cuerpo médico. La preocupación no es solo de River, pensando en si sigue avanzando en el Torneo Apertura y en los últimos dos partidos de Copa Sudamericana, sino también en la Selección Argentina, ya que Acuña fue reservado por Scaloni para el Mundial.

Al ser sustituido, Acuña fue ovacionado por todo el Monumental al ritmo de: “Olé olé olé olé, Huevo, Huevo. Incluso con la molestia, el zurdo de 34 años participó del gol, con una buena habilitación a Colidio, quien luego resolvió bien y asistió a Driussi.