Iban casi 25 minutos del segundo tiempo y River la pasaba mal en Río Cuarto. Estudiantes empujaba e incluso había gritado el 1-0 que posteriormente se ahogó tras una revisión de VAR por fuera de juego de Tomás González. Poco después, al Millonario se le allanó el camino por un pisotón que Sebastián Driussi recibió en el área y que Nazareno Arasa, nuevamente apoyado en el video arbitraje, cobró correctamente como penal.
Si bien esta vez no le tocó marcar -venía de dos partidos consecutivos haciéndolo- el atacante de 29 años fue vivo para acusar recibo de la falta de Facundo Cobos, quedarse tendido en el césped y esperar a que el árbitro advierta la situación. Esta fue una de las interveciones más destacadas del surgido en las inferiores, al cual, como al resto del equipo, le costó el partido que se desarrolló en el Estadio Antonio Candini.
Lo que sucedió después es historia ya conocida. Montiel tomó la pelota y, con su estilo casi infalible, ejecutó al medio para vencer la resistencia de un Agustín Lastra que se la jugó hacia la izquierda. Fue el 1-0 transitorio y la tranquilidad que River necesitaba para un partido en el que lejos estuvo de mostrar su mejor versión.
Con este triunfo, que fue aumentado con un agónico gol de Salas, River llegó a los 20 puntos en la Zona B y se situó en la cima a la espera de que se complete la duodécima fecha. Además, alcanzó el segundo puesto de la tabla general.
