Nicolás Otamendi cerró un ciclo en el Metlife Stadium de Nueva Jersey. Este domingo, ante España, el defensor defendió por última vez la camiseta de la Selección Argentina y se despidió de la Albiceleste. Ahora, se incorporará a un River que lo necesita para cumplir el sueño de vestir los colores que ama.
La historia de Otamendi en la Selección Argentina
Nicolás debutó en la Selección de la mano de Diego Maradona. Su estreno fue el 20 de mayo de 2009 en un amistoso frente a Panamá. En los meses posteriores, el central alternó presencias y ausencias en las convocatorias de la Albiceleste, aunque se ganó un lugar en la lista definitiva para la Copa del Mundo del 2010.
Tras ser suplente en los primeros dos partidos, el por entonces jugador de Vélez fue titular ante Grecia en el cierre del grupo e hizo lo propio frente a México y Alemania en octavos y cuartos, respectivamente. Lo llamativo fue que Maradona lo utilizó como lateral derecho y no como central, posición que le sentía más cómodo.
Luego del Mundial se incorporó al Porto, aunque perdió protagonismo en la Selección con la llegada de Sergio Batista. De hecho, apenas jugó un partido en ese ciclo y quedó afuera de la Copa América de 2011. Con la llegada de Sabella tras el fracaso argentino, Ota no solo volvió a ser convocado, sino que fue titular en los primeros amistosos de la era.
Sin embargo, lo cierto es que Nicolás no pudo asentarse y tuvo dos años de ausencia. El DT lo volvió a citar para algunos amistosos a finales del 2013 y comienzos del 2014, momento para el cual jugaba en Atlético Mineiro en condición de cedido. Sin embargo, Sabella decidió dejar a Otamendi fuera de la lista para el Mundial 2014.
Con la llegada de Martino, el central volvió a la Selección para no volver a irse. Nicolás recuperó su lugar y se convirtió en una pieza fundamental: fue titular en las Copa América de 2015 y 2016, como así también en todo el proceso de Eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 y en la propia cita mundialista, en la que fue titular en todos los partidos.
Con la llegada de Scaloni, Ota mantuvo su rol de referente. Fue titular en todos los partidos de la Copa América de 2019, repitió en los amistosos y partidos de Eliminatorias posteriores y, en 2021, fue una pieza clave para la conquista argentina de la Copa América disputada en Brasil. Así, el defensor levantó su primer título con la mayor.
A base de buenas actuaciones, Otamendi mantuvo su lugar en Argentina: fue titular en las Eliminatorias rumbo a Qatar y obtuvo su segundo título con la Finalissima. Meses después, Nicolás fue fundamental en el Mundial de 2022, en el cual disputó todos los minutos de Argentina y terminó levantando el trofeo más preciado.
Lejos de conformarse, el General se mantuvo en la Selección y en 2024, ya en un rol un tanto más segundario, obtuvo su segunda Copa América. Ese mismo año participó de los Juegos Olímpicos y, de vuelta en la mayor, recuperó la titularidad y en 2025 hizo un anuncio importante: su retiro del seleccionado argentino luego de su participación de la Copa del Mundo de 2026.
Y qué mejor manera de despedirse. Partiendo como suplente, pero con ingresos clave cuando el equipo más lo necesitó, Otamendi disputó sus últimos minutos con la camiseta de Argentina frente a Espña. Sin la frutilla del postre pero con orgullo del camino recorrido, el central le puso fin a su etapa en la Selección.
River lo espera
Finalizada su participación en el Mundial, Otamendi se sumará a River. Si bien firmó contrato y selló su incorporación antes de la cita mundialista, no llegó a tener ningún entrenamiento bajo los mandos de Eduardo Coudet. Y la llegada de Nicolás se dará en el momento en que el Millonario posiblemente más lo necesita.
El papelón del viernes contra Aldosivi expuso las falencias defensivas del equipo. Los mismos horrores y las mismas caras, siendo Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero los grandes responsables. Con su experiencia, Nicolás será el encargado de aportar orden y sumarle jerarquía a una zaga que viene haciendo agua.
River lo espera de brazos abiertos y lo necesita más que nunca. Después de lo sucedido el viernes en Salta, queda en evidencia que el Millonario necesita un jugador como Otamendi. Pero no solo por lo que pueda aportar adentro de la cancha, sino también por su perfil de futbolista y su rol de referente absoluto.
