Desde que Lionel Messi anunció su retiro formal de la Selección Argentina se sabía que su último partido iba a estar repleto de emoción. Cuando dio a conocer la noticia, uno de los futbolistas más afectados fue Enzo Fernández y lo manifestó a través de una extensa carta en Instagram. Sin embargo, en el Estadio Monumental, cuando escuchaba el discurso, no aguantó el llanto y el 10 tuvo que ir a consolarlo.
Una vez finalizado el encuentro con Benín, el mejor jugador de todos los tiempos tomó el micrófono para hablarle a las más de 85 almas que lo fueron a ver, así como también a millones que lo siguieron desde diferentes partes del mundo. Hubo una mención a su padre Jorge, recientemente fallecido, a la cancha de River por un momento único en su carrera y le agradeció a sus compañeros por lo logrado en estos años.
Era una jornada en la que las lágrimas iban a soltarse fácilmente y quien rompió en llanto inmediatamente después de las primeras palabras fue Gardelito. En más de una ocasión habló de su idolatría y que era su referencia como futbolista a futuro, además de una particularidad: la carta que le escribió en 2016 cuando Leo se había retirado por primera vez de la Albiceleste. El destino quiso que sean campeones del mundo juntos.
VIDEO: Messi consolando a Enzo en medio de su despedida
Luego del discurso, tanto los miembros del plantel actual como los que tienen la medalla de Qatar 2022 lo rodearon y comenzaron a saltar y cantar por el astro argentino. En el medio de ellos se lo observa a Enzo completamente conmovido por la situación y tomándose el rostro. Ante eso, Messi se acerca y comienza a abrazarlo a modo de consuelo.
El posteo de Enzo Fernández para despedirse de Messi
Enzo comenzó haciendo referencia a la primera carta de hace una década: “Leo, cuando aquella vez dijiste que te ibas de la Selección me puse muy triste. Yo era un pibe y hacía cuentas con tu edad y la mía para ver si algún día llegaba a jugar con vos. Parece una boludez, pero lo hacía de verdad: pensaba cuántos años te podían quedar, cuántos me faltaban para llegar a Primera y soñaba con que, aunque fuera una vez, pudiéramos coincidir con la camiseta de Argentina. Por suerte volviste. Y la vida terminó siendo mucho más linda de lo que ese pibe podía imaginar“.
“No solo llegué a jugar con vos. Compartimos concentraciones, vestuario, charlas, abrazos, momentos difíciles, momentos increíbles y terminamos siendo campeones del mundo juntos. Pero, sobre todo, siempre voy a agradecerte cómo fuiste conmigo desde que llegué. Yo venía con la ilusión de compartir cancha con mi ídolo y me encontré con una persona que desde el primer momento me hizo sentir uno más. Siempre tuviste una palabra, un consejo, un abrazo o simplemente la forma de hacerme sentir tranquilo cuando lo necesitaba“, añadió.
Por último, completó: “Eso no me lo voy a olvidar nunca. Hoy me cuesta imaginar la próxima concentración sin vos. Salir a la cancha y no verte adelante, con la 10. Fueron tantos años viéndote ahí que parece imposible pensarlo de otra manera. Qué suerte tuve, Leo. Qué suerte tuvo ese pibe que hacía cuentas sin saber si algún día iba a llegar a tiempo. Gracias por tratarme como me trataste, por todo lo que me enseñaste y por dejarme compartir una parte de tu historia. Te vamos a extrañar mucho, capitán”.
