Lionel Andrés Messi tuvo su último partido con la Selección Argentina y se retiró formalmente del combinado nacional, después de más de 20 años defendiendo los colores de nustra bandera. En las últimas semanas se palpitaba una noche inolvidable para los más de 85 mil espectadores que colmaron el Estadio Monumental y lo fue, aunque con múltiples críticas que salpicaron directamente a Claudio Fabián Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.
En primera instancia, los comentarios negativos iban dirigidos a la elección del rival para el encuentro final de Leo en la Albiceleste. Claramente, Benín no era un seleccionado acorde a la enorme trayectoria del mejor futbolista de la historia y fue de la mano del manejo en este tiempo, enfrentando a países que no se asimilan al nivel de una nación que cuenta con tres campeonatos del mundo. El horario también fue un tema, ya que se confirmó hace solo unos días.
Como suele suceder también desde que el Chiqui está al frente de la AFA, los precios de las entradas fueron sumamente elevados para el público argentino, más en un contexto económico que no ayuda. Los valores iban desde $90.000 como la más barata hasta $480.000 la más cara. En el medio, le pidieron al Millonario no cobrar el alquiler de su cancha y que el dinero sea enviado a una entidad de beneficiencia, aunque resultó contraproducente y en Núñez se negaron.
Durante el partido hubo más casos cuestionables para la AFA
Desde temprano, los hinchas empezaron a llenar las tribunas y los videos en las redes sociales mostraban que los accesos estaban tapados, algo que nunca sucede cuando juega River como local. Por lo tanto, hubo quejas y denuncias mencionando que algunos sectores del Monumental estaban sobrevendidos (fuertes críticas por la reventa impulsada por influencers) y que había más gente de la que debería haber. Además, hubo desmayos de personas por el amontonamiento y niños que llegaron a perderse entre la multitud.

Tapia estuvo junto a Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, en el Monumental. (Getty Images)
En el final se dieron los dos hechos de mayor gravedad. Primero, el papelonezco show de drones que comenzó con uno de los sponsors de la AFA y no con la imagen de Messi, quien era el protagonista de la noche. La respuesta inmediata de los presentes, en repudio a lo que estaban observando en el cielo, fue cantar: “Chiqui Tapia botón, sos un hijo de p*ta, la p*ta madre que te parió”. Si bien hay dirigentes encolumnados a esta dirigencia, el hincha común está disconforme.

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Lo más sorprendente y que generó confusión fue el momento de la sorpresa a Leo. En la previa se habló de un artista que no se dio a conocer su nombre y finalmente apareció Sergio Torres, un cantante que el jugador escuchaba de chico. Sin embargo, le cortaron abruptamente el audio en medio de una canción y luego señalaron que se dio por “motivos ajenos”. Mientras tanto, el 10 y su familia se dirigían a los vestuarios como última imagen en la Argentina. Sin dudas, una jornada emotiva e histórica, aunque con hechos de la AFA que no estuvieron a la altura.





