Gallardo explicó que sólo pensó en el delantero de Vélez y en Scocco para reforzar el ataque de River. Remarcó que, si no se concreta su llegada, intentará mantener a los que están. Además, avisó que Aimar tiene las puertas abiertas para volver.

River sabe que trabaja a contrarreloj en el mercado. Lo que comenzó siendo un lento proceso de ventas y compras se aceleró en los últimos días y, a una semana del cierre del libro de pases, intenta por todos los medios adquirir a Lucas Pratto.

Es que Marcelo Gallardo sabe que será muy difícil mantener a Teófilo Gutiérrez y Manuel Lanzini por lo que, sumados a la lesión de Fernando Cavenaghi, el ataque muy probablemente quedará diezmado, algo que el Muñeco pretende evitar con la llegada del delantero de Vélez.

“Es Pratto o nada. En esa posición evalué esos nombres. Scocco decidió otra cosa, privilegió su club de origen y cada uno elige como cree más conveniente y el otro era Pratto, un jugador que ha dado sobras de su jerarquía en Argentina. No es una negociación fácil, pero hay ilusiones de que se pueda dar favorablemente. Si no esperamos que no se vaya ninguno y potenciar lo que hay”, comentó.

“Sé de las exigencias del club, que el hincha es exigente y quiere tener los mejores jugadores. Entiendo que hay una situación que no es fácil, River viene de ser campeón con dos atacantes de categoría como Teo y Cavenaghi, entonces si existe la posibilidad de traer un refuerzo de jerarquía es a lo que tenemos que apuntar. Traer por traer no quiero, pero tampoco que los jóvenes sean los que tengan que hacerse cargo”, agregó en declaraciones a Esto es River, por Radio Cooperativa.

Claro, no faltó la pregunta por la negociación más dilatada del mercado: la vuelta de Pablo Aimar. Sin comprometer al cordobés, Gallardo remarcó que aguardará por su recuperación total para poder dirigirlo en Núñez.

“Es muy fácil. Tiene las puertas abiertas, pero él manifestó que depende de su evolución, de sentirse bien para asumir la responsabilidad de jugar en buenas condiciones en una institución que te exige. Él fue sincero y dijo que no iba a venir para llenar un espacio, para tocar la pelota para los costados. Si cree que puede venir y sumarse será bienvenido. Tampoco le quiero generar un compromiso, no es lo adecuado”, finalizó.