Que River se fuera perdiendo el partido por 1-0 el primer tiempo ya era injusto, porque no había hecho tantos méritos Arsenal como para irse arriba en el marcador.Y mal que mal había llegado varias veces. River exhibía un Augusto Fernández encendidísimo, un Ferrari muy compañero de Augusto. Un Fabbiani parado, pero jugando muy simple y, sobre todo, bien. Un Falcao combativo como siempre y un Buonanotte que alternaba buenas con malas. Claro que también mostraba los mismos problemas defensivos de siempre. Así Cabral pagó en un centro y a Nico Sánchez no le quedó otra que cometer penal e irse expulsado.

Sí, River se fue 0-1 y con diez hombres al vestuario. Gorosito decidió sacrificar a Abelairas para meter a Gerlo y así rearmarse atrás, apostando por un Villagra un poco más adelantado. Le salió bien a Pipo, Villagra se mandó a la ofensiva llegó y mandó el centro. Falcao, de cabeza, puso el 1-1 cuando ibandos minutosy River ya igualaba en el marcador. Pero como esto es River, todo es más complicado.

Villagra se lesionó a los 19 de la segunda mitad y le dejó su lugar a Archubi. Simultáneamente Gallardo ingresó por el “Enano”. A los 21, el Ogro inició una contra después de un córner en contra, habilitó a Gallardo y el Muñeco mostró a la multitud que colmó el Monumental que la categoría no la pierde y la picó ante las narices del muy buen arquero del Arse. River estaba 2-1, había dado vuelta la historia con uno menos y comenzaba a mostrar algo de fútbol. Pocos minutos después, Gerlo se desgarró, River no tenía cambios y un hombre menos.

Danilo Telmo Gerlo se recibió de gladiador y se quedó en la cancha de 9, Falcao retrocedió en campo propio, Fabbiani quedó como punta, Gallardo, como enlace, pero jugando casi de volante por la izquierda. Augusto –también pidió el cambio y finalizó el partido rengueando- y Ahumada se repartían el medio y River era un canto al aguante. Para completar el cuadro drámatico el Monumental hervía reconociendo la entrega de un equipo que muchas veces fue criticado por la falta de la misma.

A los 32 Fabbiani demostró por qué no importa cuánto le indique la balanza a la hora de jugar con la pelotita. La aguantó ante la marca de un defensor del Arse, se la cedió al Muñeco que la volvió a picar ante la salida de Campestrini y puso el 3-1. Sin embargo, pese al desahogo Arsenal siguió viniéndose. Sena le metió un codazo a Gallardo y fue expulsado y al mismo tiempo Archubi también vio la roja, River perdía la chance de emparejar fuerzas.

Sin embargo, tenía al Ogro, que a los 38 hizo expulsar a Aníbal Matellán. Gerlo no se retiró del campo y jugó rengueando. Ofrendando el corazón por la camiseta, lo mismo que el resto del equipo, que con una mezcla de fútbol en Falcao, la categoría de Gallardo y la técnica indiscutible de Fabbiani más los huevos puestos por todos, pudo doblegar a un Arsenal que llegaba al Monumental como líder. River pelea el campeonato, pero lo más importante es que el equipo por fin regó la cancha tanto de sudor como de fútbol.

Foto: Fotobaires.