“Tiene 300 goles y 70 fueron de volea. Si metía la del final, volvía a ser el rey”, se excusó Matías Almeyda ayer, tras las críticas que lo señalaron por haber mantenido a David Trezeguet en la cancha y haber sacado a Rodrigo Mora, la figura del Superclásico.
Pero los hinchas, aun a pesar de que el técnico haya explicado que el uruguayo se tomó la pierna en dos oportunidades y de que el propio charrúa haya confesado que pidió el cambio, mantienen la postura de que el Pelado se equivocó al dejar al Rey David en cancha.
No por una cuestión de nivel o de falta de goles, en absoluto, porque nadie discute que el francés es capaz de convertir un verdadero golazo en el momento menos pensado, sino porque David demostró desde el minuto uno que no estaba en condiciones de jugar contra Boca.
No lo estaba como no lo estuvo para jugar contra Quilmes y como no lo está ahora, según advirtió el médico del plantel, Gustavo Ríos, para enfrentar a All Boys. De ahí entonces que la gente haya señalado que era preferible correr el riesgo con Mora, la figura del Superclásico, antes que mantener a David.
Incluso, a través de una encuesta de La Página Millonaria, los hinchas entendieron que el reemplazo podía ser Funes Mori, el Keko Villalva o el Chino Luna, pero el jugador a reemplazar no debió ser otro más que Trezeguet.