Los jugadores se marcharon del Monumental en varias tandas para preservar la seguridad de cada uno. Matías Almeyda recibió algunas muestras de apoyo y Carlos Arano sintió el rigor de varios hinchas. Además, hubo amenazas a través de mensajes de texto.

Con la presencia del presidente Daniel Passarella y los miembros del cuerpo técnico, el plantel permaneció encerrado más de dos horas en la concentración del estadio. Los rostros de Juan Pablo Carrizo, Erik Lamela y el Pelado evidenciaban una tristeza enorme, difícil de medir con palabras.

Mientras titulares, suplentes y juveniles realizaban el duelo a pocos metros del anillo, la zona era un verdadero caos, producto de los enfrentamientos entre la Policía y la gente. Corridas, batallas, destrozos, gas pimienta y todo tipo de imágenes propias de una batalla campal. En síntesis, un bochorno…

“¿Qué puedo decir? Le pido perdón a la gente”, manifestó Carrizo, en su breve aparición televisiva, aún en el campo de juego. El arquero todavía continuaba con un inminente llanto cuando se fue del Monumental, acompañado por Daniel Vega y varios efectivos policiales junto con empleados de seguridad privada.

El plantel salió en pequeños grupos. Almeyda y Paulo Ferrari encabezaron el primero, cuando cruzaron la puerta del estacionamiento interno, a las 19.19. “Por favor, quedate, Pelado. Sos lo más grande que hay, no te vayas nunca”, le suplicó un joven hincha, en pleno desconsuelo y con lágrimas.

Distinta fue la situación para Carlos Arano. Hablaba por celular y recibió una catarata de insultos e incluso pudo haber pasado a mayores si no intervenían las fuerzas de seguridad. ¿Y Mariano Pavone? También se marchó solo, obviamente bajo custodia, con una valija en la mano derecha y todavía en estado de shock.

Sin embargo, hubo un punto en común para todos ellos: durante el llanto generalizado en la concentración, cada miembro recibió mensajes de texto con amenazas e intimidaciones. Esta semana, cada uno deberá resolver su futuro con River, teniendo en cuenta que el jueves será 30 de junio y varios contratos finalizarán.