El francés volvió a entrenarse con normalidad y será concentrado para el partido de este sábado contra Independiente. Aunque Almeyda aún no confirmó si lo podrá de arranque o lo mandará al banco de suplentes.

Partido crucial. Después de los silbidos generalizados que recibió el equipo el lunes pasado, tras el empate con Argentinos en pleno Monumental, el duelo frente al conjunto del Tolo Gallego no resultará crucial únicamente porque enfrente habrá un rival directo en la pelea de abajo.

Un empate o una derrota en Avellaneda podría profundizar aún más el malestar del hincha para con un equipo que -de no sumar de a tres en el Libertadores de América- no cumplirá siquiera con el objetivo secundario de alcanzar 30 puntos.

Entonces, en ese sentido, la presencia de David Trezeguet pasa a cobrar una trascendencia que escapa al nivel que demostró el delantero francés durante sus últimos partidos con La Banda. El hecho de que el campeón del mundo esté presente en Avellaneda no será menor para la defensa de un Independiente que titubea en cada jugada, que en este torneo sufrió casi un gol por partido.

Su presencia, su experiencia, pueden resultar determinantes tanto sobre la defensa del rival como en el ataque de River mismo. Es que ante Argentinos Juniors, el equipo de Almeyda denotó sufrir la ausencia de un referente de área. Ni Luna ni Funes Mori pudieron cumplir el rol de David, el rol de preocupar aún sin recibir la pelota.

Aunque por ahora no hay más que esperar la evolución física y futbolística del Rey David. Ayer, fue sometido a un entrenamiento físico intensivo y respondió sin inconvenientes. Hoy, si la lluvia lo permite, llegará la hora del fútbol y el momento en el que Almeyda empezará a decidir si lo meterá de entrada o lo hace esperar en el banco.