El socio de River agredido anoche en el club le explicó a La Página Millonaria cómo una simple discusión con Marcelo Fattori, vicepresidente de Futsal, terminó en una terrible locura. Además, destacó: “Ningún dirigente me llamó para saber cómo estaba”.
Ayer, pasadas las 20, el Mundo River quedó conmocionado por una noticia que hizo recordar a uno de los episodios más lamentables en la vida institucional del club. Aunque en esta oportunidad, la magnitud, el motivo y los protagonistas de la historia fueron completamente distintos. Así lo aclaró José Serio, un socio riverplatense de 25 años que sufrió el absurdo y repudiable ataque de Marcelo Fattori, representante de socios suplente que vive en San Justo pero que -a pesar de lo que informaron algunos medios- no tiene nada que ver con la filial de esa localidad bonaerense.
“El martes, durante la asamblea de representantes de socios, me crucé en la puerta maratón con Fattori y Lenco (presidente de Futsal). Tuve una discusión política con ellos y un amigo más. Después, cuando terminó la asamblea, salieron todos y se sumaron como 20 conocidos míos, pero a la discusión, no los insultamos ni increpamos”, explicó Serio, sobre el origen de los entredichos.
“Y el jueves fui al club para jugar al fútbol, como todas las semanas, y cuando llegué los vi a los dos hablando con el dirigente Mancusi. Ahí no pasó nada, ni nos miramos. Jugué un partido en la cancha de parquet y cuando terminé, fui hasta la confitería. Ahí, se me acercó un amigo para advertirme: ‘Ojo que Fattorri y Lenco me dijeron que te la van a dar’. Pero le respondí que no había quedarle bola a esos flacos y me fui a bañar al vestuario”, precisó, sin siquiera imaginar la locura que viviría después.
“Cuando llegué a los quinchos cerrados, por la ventana del quincho vi que Fattori estaba en la primera parrilla junto a otros tres. Nos miramos, pero no llegamos a decirnos nada. Y cuando di un paso adentro del quincho, me dio un facazo. Entré y sentí un puntazo, y ante la reacción de mis amigos, ellos cuatro rápidamente se volvieron a meter en el sector de parrillas. Ahí, Fattori agarró una cuchilla y empezo a revolearla para todos lados, totalmente sacado”, explicó Serio, que inmediatamente fue llevado hasta la enfermería del club para ser revisado.
Una vez constatado que la herida no fue de gravedad, se dirigió a la Comisaría 51 para realizar la denuncia correspondiente, que varió significativamente de lo que River informó formalmente a través de su comunicado de prensa y a lo que declaró el vicepresidente Diego Turnes: “Ninguno de los dirigentes me llamó siquiera para saber cómo estaba. Escuché que Turnes dijo que 40 de nosotros fuimos a increpar a 4… él no estuvo ahí, sólo habla por lo que le contaron”, finalizó Serio.