El plantel regresó a Buenos Aires y fue directo al Monumental para entrenarse. A partir de mañana Almeyda empezará a analizar qué equipo parará frente al conjunto de Caruso Lombardi.

No hubo tiempo para celebrar. No bien terminó el partido ante Desamparados, River regresó al hotel Del Bono Suites, cenó y enseguida nomás cada jugador se dirigió a sus respectivas habitaciones para descansar.

Es que esta mañana tuvieron que arrancar desde bien temprano para tomar el vuelo de Aerolínes Argentinas que partió del aeropuerto Domingo Sarmiento a las 8.10. Pero con el adelanto del partido frente a Quilmes, para este viernes 2 a las 19.10, no hubo tiempo para la clásica jornada libre después de cada encuentro.

Por eso, el plantel aterrizó en Aeroparque poco después de las 10 y se fue directo hacia al Monumental para entrenar. Allí, los jugadores que enfrentaron a Desamparados en San Juan realizaron trabajos livianos, regenerativos. Y mañana, en el predio de Benavídez, Almeyda empezará a delinear las tareas fuertes de cara al duelo tan esperado frente a Quilmes.