Con un equipo a medio armar, jugadores habilitados a último momento y refuerzos por incorporar, La Banda sufrió más de la cuenta en su visita a Gimnasia y se volvió con una derrota inesperada. Encima, las pocas que generó se las tapó Monetti. A trabajar, que en cinco días se viene Central.
Nadie esperaba arrancar el semestre con una derrota. Nadie. Pero a decir verdad, por los cambios bruscos que sacudieron al plantel sobre el final del mercado de pases, y en especial al equipo que tenía en mente Ramón Díaz, la caída de esta noche en La Plata no es más que una mera consecuencia de la indefinición de River a la hora de concretar sus incorporaciones.
Por un lado, porque el Pelado no tuvo herramientas al alcance de su mano como para solucionar la falencia más clara del equipo durante el último semestre, que fue la falta de gol, de poderío ofensivo.
No solo que depuró a su troupe de delanteros (Mora, Iturbe, Trezeguet, Luna y Funes Mori), sino que tampoco agilizó contrataciones que debieron ser claves. Acaso, cuál fue el sentido de esperar hasta el cierre del libro para anotar a Hauche, Castillón, Romero y Leguizamón, cuando se sabía de antemano las limitaciones de dinero y cupo que tendría el club para recuperar a Iturbe o Mora.
Esas inscripciones fueron un manotazo de ahogado producto de la falta de previsión, de un mal manejo del mercado, que en definitiva obligó a River a debutar en el torneo con un Giovanni Simeone de enorme futuro, pero todavía demasiado pibe como para cargarse la mochila de goleador.
Y por otro lado, la llegada de Carbonero a diez días del inicio del torneo, las inhabilitaciones de Teo y Fabbro (¡¿por falta de CUIT?!), el nuevo rol de Lanzini como extremo y el debut del Cholito, fueron aspectos que no le permitieron a Ramón ni a los jugadores presentarse en el bosque con un equipo o sistema táctico medianamente aceitado.
De ahí entonces que Gimnasia haya dominado casi todo el primer tiempo con una simple presión sobre Ponzio y Ledesma; que Barovero se haya encontrado mano a mano con jugadores rivales antes de los 5 minutos de juego, cuando tapó una pelota clave; o que River haya tenido que recurrir al juego aéreo (por no decir al pelotazo) para pesar sobre el arco rival.
Solo de esa manera pudo llegar. De juego asociado ni hablar. Imposible. Eso sí, tampoco mereció perder. Si Monetti no hubiera estado tan lúcido para contener tres remates claves, otro hubiera sido el debut de River en el Inicial. Pero ahora ya está. A pensar en mejorar y darle ritmo de juego a los que estén y puedan jugar, que en cinco días se viene Central.
UNO POR UNO: El análisis del desempeño de cada jugador en La Plata.
CALIFICÁ: Puntuá la actuación de los jugadores de River en el bosque.
EL PENAL: El error de Maidana que derivó en la caída en el debut.
FOTOS: Todas las imágenes del paso de River por La Plata.
DURÍSIMO: Las declaraciones de Ramón en contra de Ceballos.
LA RESPUESTA: Ceballos minimizó las declaraciones del Pelado.
POSICIONES: Así quedó la tabla tras esta primera fecha.