Jugó sus mejores 45 minutos en lo que va del torneo y encumbró una nueva victoria. Fue un 3-2 ante el conjunto de Arruabarrena que además dejó varios puntos altos: Funes Mori, Villalva, Lanzini y Ponzio. Eso sí, en defensa le sigue costando.
Justo después de que el Mundo River se alarmara por la baja de David Trezeguet para visitar Victoria, el equipo dirigido por Matías Almeyda fue pura contundencia para imponerse ante Tigre y apuntalar el triunfo que consiguió la semana pasada en La Plata.
Es que lo que le faltó contra Estudiantes, le sobró ante el Matador. En el primer tiempo, el Millonario fue rápido y efectivo, y a los 15 minutos de juego ya ganaba 2 a 0. Pero a esa ráfaga también le agregó fútbol.
El Keko Villalva y Sánchez capitalizaron en el marcador dos jugadas colectivas, bien armadas y exclusivas de la virtud de un equipo que tuvo en el mediocampo y en el ataque a sus puntos más altos.
Con Sánchez y Lanzini endemoniados, con Ponzio bien incisivo, y con el Keko y Funes Mori coordinados para ir por adentro y por afuera, River fue un verdadero show. Realmente, dio gusto. Aunque cuando lo atacaron, volvió a denotar que su defensa da ventajas.
Sobre todo en el flanco izquierdo, desde donde se originaron las jugadas más peligrosas y el descuento de Orban. Encima, todo ello se redobló a raíz de la salida de Cirigliano, porque a partir de ahí River perdió el medio y no pudo mantener el nivel del primer tiempo.
Entonces, pese al tempranero gol de Lanzini (tras una gran jugada de Funes Mori), Tigre creció y preocupó. A tal punto preocupó que el error de Barovero y el 3-2 de del pibe Ftacla hicieron temer lo peor. Pero no, el equipo de Arruabarrena no tuvo forma de contrarrestar el gran primer tiempo de La Banda.