Cayó frente a Godoy Cruz en un partido increíble. Al término del primer tiempo, ganaba con autoridad y era único líder del Clausura. Sin embargo, en el complemento, los mendocinos le dieron vuelta el resultado con las únicas dos jugadas que generaron y lo terminaron dejando con las manos vacías.
El equipo de Juan José López tuvo un sábado servido en bandeja, como para distenderse de la pelea de abajo y disfrutar de la pelea de arriba. All Boys dio el batacazo en Avellaneda para sellar el empate que más le convenía a River, mientras que Colón sacó pecho en La Plata para llevarse por delante al siempre candidato Estudiantes.
Y como si ello no fuera suficiente, el casi descendido Quilmes dio la gran sorpresa de la fecha, al derrotar a Vélez en Liniers. Sin embargo, aquello que empezó como una tarde inmejorable para el conjunto de Núñez, terminó por convertirse en una noche insólita, de esas que sólo generan bronca y preocupación.
Es que a esos resultados, River le sumó un buen primer tiempo frente a Godoy Cruz. Si bien estuvo lejos de lucir, hizo méritos suficientes para que el Tomba no le llegara y pudiera irse al vestuario en ventaja. Pero en el complemento la historia cambió drásticamente. En el inicio nomás, Zelmar Garía marcó el 1-1 que -como dijo JJ- fue un baldazo de agua fría para La Banda.
Entonces, el Millonario Se cayó anímicamente y desde ahí casi que no tuvo capacidad de respuesta. Generó algunas jugadas de peligro, como la del tiro libre dentro del área post gol mal anulado a Pavone y el remate desviado de Lamela, pero no las supo concretar y lo terminó pagando demasiado caro. Es que a cinco del final, un tiro libre de Donda se desvió en Lamela y Godoy Cruz logró el 1-2 inesperado.