El Millonario sufrió para ganar, pero triunfó con el gol de Carbonero en el Monumental y logró mantenerse a seis puntos del líder del torneo. Victoria clave para reavivar las esperanzas del equipo de Ramón.

River empezó el partido como pide el hincha. Apretando, con muchas situaciones de gol y sin dejar respirar al rival. Pero durante los primeros 45 minutos le faltó lo de siempre: definición.

Teófilo Gutiérrez y Federico Andrada tuvieron un par de ocasiones cada uno para abrir el marcador, pero entre la mala puntería y la buena actuación de Cambiasso impidieron que La Banda se pusiera arriba antes del entretiempo.

En el complemento el equipo se cayó. River dejó de presionar en tres cuartos de cancha, Andrada -luego Simeone- y Teo no pudieron tener la claridad de los primeros 45 minutos y el mediocampo dejó de funcionar.

La fórmula pasó a ser pelotazo de algún defensor para un desabastecido Teo, que nuevamente sintió la falta de compañía, porque Lanzini dejó de recibir la pelota, como sí pasó en la primera parte.

Sin embargo, a falta de diez minutos, River se encontró con el primer gol. Carlos Carbonero recibió la pelota en el área chica, le pegó y su remate fue atajado por Cambiasso. Pero el rebote del arquero dio en la pierna del colombiano e ingresó al arco para desatar el delirio de todo el Monumental.