Ante la dificultad que representa incorporar los jugadores que pidió Ramón desde un principio, River analiza otras propuestas. ¿Habrá alternativa viable para el enganche que pretende el Pelado?
D’Alessandro, Demichelis y Ricky Álvarez. Ese fue el trío que pidió Ramón Díaz en su primer encuentro con Daniel Passarella como refuerzo para el próximo campeonato. Jugadores de jerarquía, sin dudas, como el propio riojano sentenció en su primera conferencia como entrenador.
Sin embargo, en pocas horas, aquel probable trío se cayó casi por completo. Martín Demichelis aclaró a través de su cuenta en Twitter que tiene contrato hasta junio de 2013 y Málaga no acepta venderlo. Mientras que el padre del ex-Vélez Ricky Álvarez aclaró que su hijo continuará en el Inter de Milán.
Y a Andrés D’Alessandro ya lo habrían llamado Trezeguet y hasta el propio Ramón, pero el problema no es el Cabezón, sino el Internacional de Porto Alegre. El club le elevó el contrato hace muy pocos meses y se lo renovó hasta el 2015, por lo que no estará dispuesto a ceder ni un centavo de los 5.000.000 de dólares que cuesta el pase del enganche.
Entonces, bajo ese contexto, River empezó a buscar alternativas y a recibir ofertas. Entre ellos, el defensor central Mauricio Romero, que tiene 29 años, jugó hasta 2007 en Lanús y ya lleva cinco temporadas en el Morelia de México. Mientras que como segunda opción apareció Leonardo Sigali, el zaguero de Godoy Cruz que varios años atrás surgió en Primera como campeón del mundo Sub-20.
Otro ofrecido fue Matías Fritzler, el mediocampista de Lanús que tiene 26 y podría llegar en caso de que Ezequiel Cirigliano sea transferido. Aunque la superpoblación de volantes centrales que hay en el plantel deja más que conforme a Ramón. En especial, por la presencia de Ponzio y Acevedo.