River tuvo lapsos de gran fútbol, paseó a San Lorenzo casi todo el partido y, pese a que ocasionalmente sufrió, ganó con autoridad en Núñez. Teo la metió para coronar una jugada tremenda.
¡Qué lindo ver a River así! Después de dos derrotas, quedarse con el ínfimo sufrimiento de los últimos minutos sería injusto. Porque el Millonario, por momentos, recuperó su mejor versión, con galera y bastón.
Que llegaba el campeón, que La Banda venía mal, que Teo estaba enojado con Ramón… todas las especulaciones quedaron de lado, porque el Más Grande paseó a uno de sus hijos preferidos por Núñez.
Así, con Rojas y Ledesma en un nivel que no se veía desde el primer semestre de 2013, River ganó en todas las líneas y mereció golear, pero ganó apenas por 1 a 0, porque todos los problemas no podían borrarse en una tarde.
Era vital ganar, porque River necesitaba una actuación así. El idilio con Ramón en la salida del equipo pareció anticipar una de las mejores presentaciones de “su” River.
Ahora, queda seguir por este camino. Es un partido y nada más. River jugó muy bien, pero no hay que agrandarse. Se le ganó a uno de los rivales que llegaron chapeando y se fueron en silencio. Que nacieron hijos nuestros…