La familia Almeyda acompañó al técnico de River desde la platea Belgrano, durante el partido frente a Quilmes.

River se había preparado para vivir una fiesta. Los hinchas colmaron el Monumental y el plantel trabajó durante toda la semana para enfrentar a uno de sus más acérrimos rivales en la B Nacional: el Quilmes de Caruso Lombardi.

Y como no podía ser de otra manera, para no perder la costumbre, la familia de Almeyda fue a la cancha para acompañar al Pelado desde bien cerca. Desde la platea Belgrano baja, su mujer Luciana y sus dos hijas vivieron el empate que terminó con el esposo-padre-ídolo expulsado.

Mientras que una vez que finalizó el encuentro, se dirigieron hasta la zona del vestuario local del Monumental para saludarlo y de -alguna manera- contenerlo por el sabor amargo que le dejó esa expulsión sin sentido por parte del árbitro Lunati.