El Tanque metió el único tanto en la victoria 1-0 sobre Racing, algo que se repitió en los partidos frente a Independiente y Banfield. No pudo salir a jugar el segundo tiempo, por una molestia muscular en un gemelo.

Mariano Pavone no estuvo solo en la delantera, pero siguió peleando como siempre, contra todos. Víctima de reiterativas infracciones de los defensores de Racing, el Tanque quedó abollado en Avellaneda.

Sin embargo, el goleador le pegó fuerte en el penal y se sacó la espina del mano a mano que había perdido un rato antes. Al igual que en los 1-0 sobre Independiente y Banfield, un gol de Pavone bastó para que River se quede con los tres puntos.

En la segunda parte, el delantero vio el partido desde el banco de suplentes con una bolsa de hielo sobre un gemelo, por lo que habrá que ver en la semana cómo evoluciona, para saber si podrá jugar contra All Boys.

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