De la mano de Lamela, Ferrari y Pavone, River consiguió su primera victoria del año en un partido clave no sólo en la pelea de abajo, sino también en lo anímico. Porque con el 2-0 ante Huracán, el equipo de JJ López sumó cuatro puntos de seis, mantuvo su arco en cero y hasta demostró destellos de buen fútbol. Ojo, a no confiarse, que también es cierto que enfrente estuvo el peor equipo del campeonato.
Después del empate en Victoria, Juan José López quedó en el centro de la polémica por seguir apostando a Pavone como único punta de La Banda. Lo que se entendía como una decisión insólita porque el Tanque daba sobradas muestras de no poder solo contra el mundo. Sin embargo, el técnico Millonario volvió a jugársela por el ex Estudiantes como único delantero para recibir a Huracán en el Monumental, y la realidad fue que tan mal no le resultó.
¿Qué cambió de un partido a otro? Que, a diferencia de lo que ocurrió con Tigre, River se volcó con decisión sobre el terreno de Huracán, entonces Pavone no quedo en soledad, perdido entre la defensa rival. Por ejemplo, en el primer tiempo y pese a que allí no se vio lo mejor de La Banda, se pudo observar a un Román con dos cabezazos netos de gol; a un Ferrari que escaló permanentemente por el flanco derecho y estuvo a centímetros de capitalizar dos asistencias que lo hubieran dejado mano a mano con el arquero Monzón; y a una dupla infranqueable en el mediocampo conformada por Almeyda y Acevedo, que neutralizaron rápido el juego del Globo para distribuir la pelota entre sus compañeros.
Pero por sobre todo, se notó a Lanzini y Lamela muy vertiginosos, rápidos y enchufados para mostrarse como opción de descarga para Pavone. Fue justamente así como llegó la jugada más clara del primer tiempo: el Tanque descargó en Lanzini, que entró en velocidad al área grande de Huracán, y el pibe sacó un zapatazo que reventó el poste derecho de Monzón.
Aunque hubo que esperar hasta el segundo tiempo para que todos esos intentos tuvieran resultado. A los 5 minutos del complemento, Lamela aprovechó una asistencia estupenda de Pavone y puso el 1-0 tan necesitado. Y a los 14, otra vez Pavone se volvió a disfrazar deasistidor para que Ferrari pusiera el 2-0 final con un cabezazo inatajable para Monzón. De esa manera, River logró su primera victoria en el año, sumó cuatro puntos de seis jugados ante dos rivales directos en la pelea de abajo y -lo que no es menor- mantuvo el arco del ausente Carrizo en cero. Todos pequeños detalles que suman a la confianza del equipo, y sólo por eso vale la pena festejarlo.
Imagen: Federico Peretti | La Página Millonaria