Pese a que no fue comunicado formalmente, los dirigentes tendrían decidido no vender las 3.400 localidades disponibles para la final del sábado. Sí, el socio e hincha de River se quedará afuera de un partido crucial en el objetivo por regresar a Primera. Increíble.

Passarella y su modelo Macri se vuelven a burlar de la gente, le vuelven a robar a la pasión. Después de casi doce meses de espera, de soportar este martirio que ellos mismos erigieron, los dirigentes de River decidieron no vender ninguna de las entradas disponibles para la parcialidad millonaria en el Gigante de Arroyito.

Así como así, decidieron dejar al hincha afuera de la cancha en el partido más importante de este año repleto de dolor. Decidieron que, después de que copara todas las canchas del país acompañando a la camiseta en la temporada más triste de su historia, el hincha no merece estar presente en Rosario.

Decidieron que las 3.400 entradas no son suficientes para abrir las boleterías y que las repartirán -a su gusto, claro- entre protocolo, agrupaciones políticas y filiales. Por lo que el común del socio, que paga su cuota para ver a River y no tiene quien le tienda una mano, no tendrá aquella posibilidad de comprar entradas que el club mismo le prometió antes de asociarse.

Sí, le mintieron, le robaron. Le hicieron creer que siendo socio tendría un beneficio que otra vez vuelve a brillar por su ausencia. Y justo, ni más ni menos, en el partido que todo hincha de River quiere presenciar. Ah pero eso sí, en la reventa ya calculan fortunas gracias a este nuevo y reiterado robo.