El Burrito llegó a un acuerdo con los dirigentes millonarios a través del cual quedará en libertad de acción, pese a que aún tenía un año más de contrato con River. Aunque al mismo tiempo, el ídolo le pegó a Passarella y compañía: “Los dirigentes se manejan muy bien políticamente, pero con mala leche”.
“River necesita paz”. Eso fue lo que declaró Ariel Ortega el martes pasado para explicar por qué no se presentaría al inicio de la pretemporada que tuvo el plantel dirigido por Matías Almeyda. Y 24 horas después, en consecuencia con aquella frase, forzó su desvinculación del club de Núñez.
“Afortunadamente, hablé con mi contador, que estuvo con los dirigentes de River, y llegaron a un acuerdo por la deuda que tenían conmigo. Por suerte resolvieron todo, así que el lunes o el martes firmaremos todo como para rescindir el contrato”, declaró Ortega, en TyC Sports.
“No tengo dolor por lo que pasó. Hablar mal de los dirigentes no tiene sentido, porque quedaría como un resentido. Sólo quería lograr la desvinculación de una buena vez sin hacer escándalo, sin ir a Agremiados y esas cosas. Los hinchas están cansados de que cada semana haya un lío distinto. Los dirigentes se manejan muy bien políticamente, pero con mala leche”, aseguró el último ídolo millonario.
Además, el jujeño manifestó que el último vínculo -que tenía vigencia hasta junio de 2013- nunca tuvo razón de ser: “Me da pena por todo el cariño que le tengo a River, pero no queda otra. Cuando me fui a All Boys ya tendría que haber estado desvinculado del club. Eso fue algo que hizo Passarella en su momento, por cuestiones que no vienen al caso contar”.