La Justicia porteña determinó la sanción luego de corroborar diferentes anomalías relacionadas a la seguridad del estadio durante el 2010. La medida, que implica además una multa de 110.000 dólares, no impedirá que River juegue de local.
Esta nueva novela entre el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y River empezó mucho tiempo atrás. Entre el 8 de agosto y el 16 de diciembre de 2010, la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC) realizó distintas inspecciones sobre el Antonio Vespucio Liberti que revelaron una seria de irregularidades en el estadio.
¿Cuáles? La más preocupante fue que la empresa de seguridad privada contratada por el club no tenía el alta del Gobierno de la Ciudad para prestar su servicio. Pero además el ente gubernamental expuso exceso de público, ingreso de pirotécnica, obstrucción visual con banderas, ocupación de pasillos, falta de iluminación de emergencia y desprendimientos de hormigón con hierros expuestos en sectores habilitados al público.
Pero como River apeló aquellas actas labradas por el organismo porteño, el caso pasó a la Justicia de la Ciudad, donde el fiscal Martín Lapadú verificó esas irregularidades. Por lo que a River no le quedó más remedio que reconocerlas y acordar ante la jueza María López Iñíguez la clausura del Monumental.
Dicha sanción, que es por 20 días e implica además una multa económica de 110.000 dólares, caducará el 2 de agosto próximo. Por lo que no prohibirá que el equipo de Matías Almeyda comience el Torneo Inicial 2012 en condición de local.