River acuerda cifras siderales para su plantel, pese a que no puede afrontar esas sumas. Además, se compromete a pagar premios impagables: Gallardo cobraría 500 mil dólares por ganar la Libertadores cuando los dirigentes advierten que participar a nivel internacional es caro. “El costo de jugar la Copa es muy alto”, avisa Héctor Grinberg.
Los 600 mil dólares anuales por los que Oscar Ahumada habría arreglado su continuidad en julio pasado, erigieron al volante central como el jugador mejor pago del plantel millonario y uno de los mejores remunerados del fútbol argentino. Después de demorar la renovación, confiados en que el jugador seguiría ligado al club por la famosa cláusula del 20 por ciento, los dirigentes de River chocaron con la amenaza de libertad por parte del mediocampista y se vieron obligados a ofrecerle esa suma.
Incluso, para evitar que Ahumada lograra su libertad de acción, las condiciones del contrato incluyeron una vinculación por tres años y hasta le entregaron un 25 por ciento de su pase. Un acuerdo descabellado para la economía del común de los clubes, pero que las aparentes abultadas arcas de la institución de Núñez parecen poder soportar con soltura… Y sino, basta con repasar los premios que recibiría Marcelo Gallardo en su nuevo paso por River para comprender que en el Monumental pueden tirar manteca al techo.
El Muñeco percibiría, además de su sueldo, que de por sí no estará fijado en chauchas y palitos, 200 mil dólares por la obtención de un campeonato local, 300 mil por la Sudamericana y 500 mil por la Libertadores. Sí, increíble, quiénhubiera dichoque la administración Aguilar terminaría siendouna maravilla y se podría dar el lujo de ofrecer estos niveles de contratación. Así sí se comprende a Mario Israel cuando explica que “River no está en crisis”, tal cual lo indicó hace una semana por radio Del Plata.
Aunque llama la atención que después no se puedan incorporar refuerzos ni siquiera a préstamo y que Héctor Grinberg, tesorero del club, salga a decir que hasta participar de la Libertadores es caro para River. “Jugar la copa tiene un costo muy alto. Los clubes tienen que pagar sus viajes, sus estadías en hoteles, que se pagan en dólares, y los premios de los jugadores. La ganancia está sólo si el equipo llega a la final”, declaró el directivo el martes pasado, por La Red. Pero si es caro, ¿por qué el premio para Gallardo se fija en medio millón de dólares?
Porque si a los 1,5 millones de pesos que recibirá sólo el nuevo referente del plantel se les suman los premios del resto del grupo y las estadías en hoteles cinco estrellas en los que nosólose hospedanlos jugadores, sino también la comitiva dirigencial, entonces es inevitable que jugar la copa Libertadores resulte caro. Bueno, quizás los dirigentes arreglen contratos siderales a sabiendas de que nunca los tendrán que pagar, como ocurrió con Ahumada, de quien creyeron que se desprenderían sí o sí en diciembre…