Al defensor paraguayo le quedan solo tres partidos para finalizar su préstamo con el Palmeiras, que está a un paso de descender. Mañana, aún ganando, el conjunto paulista podría regresar a la Serie B de Brasil. ¿Volverá a River para suplir las bajas de Maidana, Funes Mori y Pezzella?

Quedó marcado, pero no solo por aquella mano inexplicable en el partido más decisivo en la historia del club, sino además por lo que demostró en la cancha en el primer partido post Promoción. Aquellos 45 minutos frente a Atlético Tucumán, en el Monumental, en su última vez con La banda, terminaron por dilapidarlo en la consideración del hincha.

Sus dos errores que derivaron en los goles de los ignotos Rodríguez y Montiglio, le significaron al paraguayo una silbatina general a modo de despedida. Un mes después, en diciembre de 2011, presionado por el hincha, el técnico y hasta por el propio jugador, Passarella negoció su pronta salida a Palmeiras, que lo adquirió a préstamo.

Ahora, ese vínculo está a solo tres partidos de llegar a su fin y el conjunto brasileño no lo retendrá. Es que a pesar de que participó del equipo que se consagró bicampeón de la Copa de Brasil en julio pasado, Palmeiras está a un paso del descenso y su presidente ya prometió una renovación total del plantel para el 2013.

De hecho, el regreso del conjunto paulista -un grande de Brasil- a la Serie B podría concretarse este mismo domingo. Necesita 7 puntos para salir de la zona de descenso cuando restan 9 unidades en juego, por lo que mañana deberá ganarle a Flamengo y esperar que Bahía o Portuguesa no ganen. En caso de que esos dos equipos sumen de a tres, la suerte de Palmeiras y Román estarán echadas.

Luego, en los primeros días de enero, cuando River inicie la pretemporada, el paraguayo deberá presentarse nuevamente en Núñez. En donde el plantel dirigido por Matías Almeyda acaba de sufrir en cuestión de semanas la baja de tres defensores titulares: Maidana, Funes Mori y Pezzella. De ellos tres, solo el ex-Boca -con un poco de suerte- llegaría recuperado para el inicio del 2013. Con lo que la imposibilidad de contratar a más de dos refuerzos incidirá indefectiblemente en que Román regrese para ser renegociado o para quedarse.